Los legisladores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, aprobaron ayer por unanimidad (407 votos) una medida que permitirá a los 900,000 empleados federales obligados a tomar vacaciones forzosas sin sueldo, por el cierre administrativo desde el 1 de octubre, a recibir su paga retroactiva para todos los días perdidos de trabajo, hasta que la parálisis termine.
La medida fue tomada sin tocar la cuestión clave de la parálisis: la ausencia de presupuesto para el ejercicio presupuestario 2014 que inició el martes.
Mientras, el secretario de Defensa, Chuck Hagel, anunció la restitución la semana próxima de “la mayor parte de los empleados civiles” del Pentágono afectados por el bloqueo presupuestario. Unos 400,000 empleados del Departamento de Defensa fueron enviados a vacaciones.
Los republicanos, que se oponen a la reforma de la salud, conocida como “Obamacare”, cuya implementación entró en vigor el martes, rechazan votar un presupuesto que no recorte su financiamiento y amenazan con atar a la negociación presupuestaria la autorización para que EE. UU., emita más deuda.
El presidente Barack Obama advirtió ayer que no cederá al chantaje. “No pagaré un rescate a cambio de la reanudación de la administración. Y por supuesto no voy a pagar un rescate a cambio del aumento del tope de la deuda”. Obama pidió al Congreso que adopte rápidamente un nuevo presupuesto para detener “esta farsa”.
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