Humberto Galo Romero
Tener una marca registrada es uno de los principales requisitos que debe cumplir una empresa para poder exportar. Sin embargo lograr este registro se vuelve un proceso engorroso, especialmente para las pequeñas empresas (pymes). Fue bajo esta premisa que el Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI) y la firma de abogados Cala firmaron un convenio de colaboración que permitirá asesorar a las pymes en aspectos que les permitan mejorar los niveles de competitividad en los niveles productivos, comercialización y exportación.
Hasta el 1 de octubre las ventas tenían una caída del 7.3 por ciento en valor y 2.4 en volumen, según el Cetrex.
“Nosotros desde el CEI estamos organizando algunas misiones comerciales para promover otros productos que puedan impulsar un poco más los ingresos por exportaciones, hablamos de productos como: chía, aceite de ajonjolí”, expuso Brenes.
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Roberto Brenes, gerente general del CEI, señaló que “hasta ahora Nicaragua no tiene un producto registrado con denominación de origen, un elemento que reconoce cualidades de la zona donde se elaboran y que es una práctica muy reconocida en los mercados internacionales”.
Productos como “las rosquillas de Somoto, las artesanías de San Juan de Oriente o el queso elaborado en Chontales tienen una reputación en el mercado local, pero esto bien puede ser aprovechado como una marca con valor agregado en los mercados internacionales”, dijo Brenes.
Por su parte Luis Canales, director de la firma CALA, mencionó que en el país el proceso para registrar una marca puede demorar unos ocho meses. “Crear y registrar la marca te distingue de las demás empresas y te permite también comercializarte en otros mercados”, destacó.