Wendy Álvarez
Autoridades del gobierno sostuvieron hoy una reunión con empresarios del Consejo Superior de la Empresa Privada de Nicaragua (Cosep) para dar a conocer los cambios que se implementarán al sistema de Seguridad Social. El encuentro se realizó a puertas cerradas.
Tras esta reunión, las autoridades informaron que no se realizará una reforma, sino una serie de cambios administrativos que según el Gobierno brindarán 23 años de sostenibilidad al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Entre los cambios planteados está el incremento de tres puntos del aporte de los empresarios o patronato, el ajuste de la pensión mínima en base al comportamiento del salario promedio nacional que crece a menor ritmo con respecto al salario mínimo, el pago de la deuda del Gobierno de 580 millones de dólares que se pagará un 2% anual y la creación de una pensión especial paralela al INSS, aunque aún no se ha determinado si ésta será manejada por el Gobierno o por el sector privado.
Asimismo, se buscará crear condiciones para que haya más empleo en el país, a la vez que aclararon que no se tocarán las contribuciones de los trabajadores.
Por su parte, Bayardo Arce, asesor presidencial para asuntos económicos, aseguró durante la reunión que el problema del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) «no es un problema del gobierno, es un problema de todos».
En el encuentro estuvieron presente, además, Roberto López, presidente del INSS e Iván Acosta, ministro de Hacienda.