Francia otorgó el grado de Oficial de la Legión de Honor al octogenario poeta y sacerdote nicaragüense, Ernesto Cardenal, uno de los máximos exponentes de la teología de la liberación y de la lírica latinoamericana.
En 1983 su rostro dio vuelta al mundo cuando el papa Juan Pablo II lo increpó públicamente por apoyar al gobierno sandinista, durante su primera visita a Nicaragua. En 1994, Cardenal abandonó el FSLN por discrepancias con el líder Daniel Ortega.
Cardenal es escultor y traductor, fue galardonado en 2012 con el Premio Reina Sofía de Poesía Latinoamericana; en 2009 con el Premio Pablo Neruda y en 2005 fue nominado para premio Nobel de Literatura.
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“Estoy con mucha emoción, estoy también con mucho agradecimiento” por esta distinción, expresó Cardenal, tras recibir con una gran alegría y sencillez la orden de manos del embajador de Francia en Nicaragua, Antoine Joly, en su residencia, al sur de la capital.
“Francia, y probablemente más que todo los franceses, aman a los revolucionarios, aman a los rebeldes, aman a los poetas”, afirmó Joly, quien destacó la obra y vida de Cardenal, durante el acto al que asistieron intelectuales y reconocidos escritores nicaragüenses.
“Muchas gracias… ¿qué más puedo decir? (…) Amamos a Francia”, dijo Cardenal, de 88 años, quien llegó apoyado en un bastón, vestido con su tradicional camisa guayabera blanca, pantalón de jean y la inconfundible boina negra cubriendo su cabellera blanca.
Cardenal dijo que Nicaragua heredó el gusto por la lengua y la literatura francesa del gran poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916), quien “amaba mucho a Francia”.
Cardenal —quien enamoró al mundo con sus Epigramas, Cántico Cósmico y destacadas obras como El Evangelio de Solentiname y La Revolución Perdida — nació en 1925 en la colonial ciudad de Granada, al sur de Nicaragua.
“Ernesto Cardenal es una de las figuras centrales de la literatura contemporánea de Nicaragua y yo me alegro mucho que el Gobierno de Francia le otorgue este reconocimiento tan alto que reconoce su obra literaria y perfil cultural”, afirmó el escritor nicaragüense Sergio Ramírez.
“Francia se ha distinguido por otorgar reconocimientos a personas que realmente merecen, sin importar si son o no del agrado del gobierno de turno y eso me llena a mí de mucha admiración”, declaró el escritor, analista y exembajador nicaragüense ante la OEA, Carlos Tünnermann, después de la ceremonia.
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