Un gran estudio llevado a cabo en diez países europeos confirma que el consumo de fruta y verdura reduce la mortalidad por enfermedad isquémica del corazón.
Por cada ración diaria adicional de estos alimentos, el riesgo de sufrir un infarto se reduce un cinco por ciento, según sus resultados y cuanta más cantidad se tome, mejor.
Desde 2003, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la ingesta diaria de medio kilo de estos alimentos (unas cinco o seis porciones).
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