Lucía Navas
Nicaragua importó a julio pasado 433.8 millones de barriles de petróleo y derivados menos desde Venezuela, comparado a la compra hecha para el mismo lapso de 2012.
Eso le significó al país un ahorro de 77.6 millones de dólares, según las estadísticas del Ministerio de Energía y Minas (MEM).
767.9 millones de dólares fue la factura total para julio de 2012.
227.7 millones de córdobas (unos 9.1 millones de dólares) se destinó en la recién aprobada reforma para el pago del subsidio de energía eléctrica a quienes consumen menos de 150 kilovatios hora/mes.
695,437 usuarios del servicio eléctrico fueron subsidiados hasta agosto pasado, de acuerdo con el Instituto Nicaragüense de Energía (INE).
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Venezuela sigue como el principal proveedor, ya que se compra el 86 por ciento de todo el crudo, gasolinas, diesel y fuel oil que el país requiere, bajo la intermediación de la empresa Alba de Nicaragua SA (Albanisa), controlada por el Gobierno.
El gran bajón de las compras fue por fuel oil o búnker, el combustible que se usa para la generación de energía eléctrica, que fue del 115 por ciento, seguido de menos barriles de gasolina súper (61 por ciento) y de diesel (34.4 por ciento), de acuerdo con el informe Estadísticas de los Hidrocarburos Enero-Julio 2013 del MEM.
AFECTARÁ COOPERACIÓN
Esta reducción en la factura petrolera podría tener su efecto negativo en el monto de la cooperación que el Gobierno recibe de Venezuela, según el
Eliseo Núñez, diputado opositor y miembro de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional.
Conforme el acuerdo petrolero firmado en 2007 con Caracas, el cincuenta por ciento de la factura la paga Managua en un plazo de 23 años, con dos años de gracia, a tasa de interés del dos por ciento anual, y de ese monto el Gobierno usa discrecionalmente el 25 por ciento para financiar sus programas asistencialistas.
“Si hay una disminución en la factura es obvio que eso le representará menos disponibilidad de cooperación al Gobierno”, valoró Núñez.
IMPACTA POCO
El legislador criticó que pese a la reducción del consumo de búnker, por el cambio de la matriz eléctrica al haber mayor generación de los proyectos renovables, aún los nicaragüenses pagan un servicio de energía caro.
Se debe —dijo Núñez—, a que las plantas Hugo Chávez representaron hasta hace poco el 52 por ciento de la generación térmica total del país. “Por el Poder por energía disponible, (PPA, siglas en inglés) nos cuestan 36 millones de dólares se enciendan o no esas plantas”, afirmó.
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