Alejandro Calero Dávila
Vicente de Paúl nació en Francia, en 1580. En 1600 fue ordenado sacerdote.
A los treinta años consagra su vida a la caridad para con los necesitados, muere a la edad de ochenta años, el 27 de septiembre de 1660. El santo padre León XIII proclamó a este sencillo campesino como Patrono de todas las asociaciones católicas de caridad.
En Nicaragua, coexistimos siete ramas de la familia Vicentina ubicadas en León, Managua, Granada, Masaya, Boaco, Camoapa y Puerto Cabezas, seguimos los pasos de San Vicente de Paúl, Santa Luisa de Marillac y Pedro José Triest (Espiritualidad Vicentina) continuar la misión de Jesús.
La Sociedad de San Vicente de Paúl es de carácter humanitario. El beato Federico Ozanam, en París, en 1833 funda las Conferencias de la Caridad o Sociedad de San Vicente de Paúl con el ánimo de “consolidar la fe y de reanimar la caridad en la juventud católica”.
El núcleo básico de la Sociedad San Vicente de Paúl es la “Conferencia”, compuesta por laicos cristianos hombre y mujeres.
El 8 de septiembre de 1853, Ozanam muere en Marsella, su vida se resume en tres palabras: oración, trabajo y entrega. El 22 de agosto de 1997, Juan Pablo II lo beatificó en la Catedral de Notre Dame, en París.
La Asociación Internacional de Caridades (AIC) es la primera Organización de mujeres laicas (hombres y mujeres) organizadas en equipos locales en el mundo, fundada en 1617 por San Vicente de Paúl con el objetivo de luchar contra la pobreza y otorgar a las mujeres un papel reconocido en la Iglesia y en la sociedad.
Las hijas de la Caridad o también llamadas Hermanas, es una congregación católica femenina fundada el 29 de noviembre de 1633 y dedicada al servicio corporal y espiritual de los pobres enfermos.
La Congregación de la Misión (sacerdotes y hermanos), el hermano tiende a compartir el conjunto de su vida con los pobres en creatividad total. Corazón abierto para cada uno en necesidad, cualquier momento, en cualquier parte y como se pueda.
Asociación de la Medalla Milagrosa: participan activamente en la vida y apostolado de las iglesias locales, compuesta por fieles, hombres y mujeres, pública, fundada por Pío IX el 21 de junio de 1847, a raíz de las apariciones de la Virgen a Santa Catalina Labouré.
Las Juventudes Marianas Vicencianas (JMV) hombres y mujeres, opta por una Pastoral Juvenil en la línea catecumenal y que pretende: “Que los jóvenes lleguen a una maduración integral de la fe, como testigos de Jesús de Nazaret, el Evangelizador de los pobres”
En cuanto a los servicios de los Hermanos de la Caridad están estructurados, inspirados y especializados lo que significa que la compasión de la caridad es apoyada por la organización, la espiritualidad y el profesionalismo. En sentido estricto la familia vicentina debe su nacimiento a la iniciativa directa del propio San Vicente o cualquiera de sus sucesores o han declarado explícitamente su voluntad de sentirse descendientes espirituales suyos.
El 27 de septiembre es la fiesta de la familia Vicentina debiendo celebrar este acontecimiento con una Santa Misa. Mayor información en página wed: vicentinosac.org. El autor es miembro de la Sociedad San Vicente de Paul.