Lucía Vargas
Hasta ayer los daños causados por las fuertes corrientes, en parte del muro perimetral del colegio María Auxiliadora, ubicado en la zona norte de la ciudad de Granada, no habían sido remediados, mientras las hermanas a cargo del centro piden a las autoridades locales agilicen la ayuda.
Dijo que los vecinos también sufren inundaciones en sus casas y han dado aviso al Silais y a la Alcaldía por los zancudos.
“Hemos encontrado puertas cerradas a pesar de pedirles que vengan a verificar y que vean el problema con el dengue, que tanto que se habla de eso, pero tampoco nunca vinieron a fumigar nuestro colegio”, sostuvo.
[/doap_box]
El centro colinda con un terreno baldío donde desembocan las aguas sucias del barrio El Capullo y con las últimas lluvias que han caído en Granada, el muro fue arrasado por la corriente.
Las hermanas se auxiliaron con una malla que les prestaron y un pedazo de plástico para tapar el enorme hueco, mientras levantan el muro de nuevo, pero también corren el riesgo de que los delincuentes puedan penetrar al colegio por la noche.
“Este fenómeno lo veíamos venir desde hace años atrás y por eso desde el año 2009 comenzamos a mandar cartas a la Alcaldía, notificando el caso de las aguas acumuladas, el monte y las aguas que se desviaron de la rotonda del Jockey, y ahora con la ampliación del hospital Cruz Azul”, dijo Sor Martha Vargas, administradora del colegio.
SIN RESPUESTAS
Explicó que nunca hubo respuesta y por eso en febrero de este año volvieron a enviar otra carta a la comuna firmada por los padres de familia, planteando además que esa calle —que colinda con el colegio— se usa para consumo de drogas y se dan muchos pleitos, pero asegura que tampoco hubo respuesta.
“Hasta ahora que hubo este percance vinieron las autoridades, pero dijeron que el muro es viejo, pero el resto del muro está sano y correcto”, reflexionó Vargas.
Señaló que con ayuda de personas altruistas de la comunidad lograron cerrar el hueco y se hizo una proforma que se llevó a la Alcaldía, pero les dijeron que no tenían fondos y solo podían ayudar con ochenta piedras canteras.
La religiosa dijo que promoverán actividades en el colegio para recaudar fondos y seguirán golpeando puertas con personas altruistas y exalumnas del colegio porque este gasto no estaba presupuestado.
Marlene Urbina, encargada de relaciones públicas de la Alcaldía, dijo que hay disposición de apoyar a las hermanas y que ya se había orientado al director de obras públicas para que se haga cargo de los trabajos en la calle citada.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A