El pasado 4 de agosto fue la última vez que el bigleaguer nicaragüense Everth Cabrera jugó con los Padres de San Diego.
Cuando Cabrera fue suspendido en la presente temporada lideraba con 37 robos la Liga Nacional.
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Una suspensión de 50 partidos, por el caso de Biogénesis, lo obligó a retirarse el resto de la temporada, pero no del gimnasio porque los Padres aún confían en él.
“Los Padres siempre tienen planes conmigo, me dijeron que pertenezco a ellos para el futuro y por eso trato de trabajar duro todos los días”, explica Cabrera desde San Diego. Cabrera asegura que tras la pausa forzada ha mejorado su velocidad y su físico.
“Estoy trabajando con un entrenador de atletismo y me siento más rápido y he mejorado mi físico. También voy a trabajar con un entrenador de bateo, quiero jugar completa la próxima temporada, voy a trabajar todo en general”, explica el nandaimeño, que ha llegado a ser una pieza clave para los Padres de San Diego.
NO JUGARÁ AQUÍ
Aunque Cabrera manifestó que los conjuntos Bóer y Gigantes de Rivas le propusieron jugar para la temporada venidera de la Liga de Beisbol Profesional Nacional (LNBP) dice tener otros planes.
“No creo jugar en Nicaragua ni en otra parte, estoy enfocado en trabajar fuerte, necesito jugar una pelota agresiva y no quiero arriesgarme a una lesión”, aseguró.
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