Moisés Martínez
Un equipo de periodistas de LA PRENSA, compuesto por el reportero gráfico Alfredo Zúñiga, la reportera multimedia Izayana Martínez y el periodista Moisés Martínez, fue retenido por un poco más de una hora por efectivos de la Policía Nacional, por hacer fotografías y vídeos de la sede de Difuso Comunicaciones, la productora audiovisual que pertenece a Juan Carlos Ortega Murillo, hijo del presidente Daniel Ortega.
Similar situación vivió el reportero gráfico de LA PRENSA Guillermo Flores, quien en horas de la mañana también intentó hacer fotos de la sede de Difuso.
El segundo equipo se presentó a la sede de Difuso a eso de las 3:00 de la tarde. Apenas se estaban haciendo las primeras imágenes, un uniformado del Ejército nacional identificado como “García” y con grado de capitán, quien resguardaba el lugar, nos gritó que no hiciéramos fotos del lugar y alertó a la Policía Nacional.
LA PRENSA intentó infructuosamente comunicarse con Orlando Palacios, vocero del Ejército, para consultarle por qué un oficial del Ejército custodiaba un negocio privado de la familia presidencial.
Los policías requisaron la cámara de Zúñiga para borrar las fotos, revisaron el vehículo en que se movilizaba el equipo e igualmente quitaron los documentos de identificación e hicieron fotografías.
Fueron ocho efectivos policiales armados (uno de ellos vestido de civil) los que retuvieron a los periodistas.
Cuando se insistía en la razón por la cual se daba este atropello, el oficial con el chip 0600, quien estaba a cargo del equipo de policías, solo respondía: “Estábamos haciendo fotos en un perímetro de seguridad”.
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