Un grupo de ciudadanos se tomó ayer la calle del costado sur de Multicentro Las Américas en protesta por la negativa de MPeso a entregar tarjetas recargables, el sistema que el Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma) quiere imponer como única modalidad de pago a partir de octubre.
Los inconformes cerraron la vía, sacudieron portones y quemaron llantas frente al lugar. Mientras, escenas de largas filas, molestias y reclamos se repetían en otros puntos de recarga de MPeso por toda la capital.
“La calle estuvo cerrada por más de media hora”, comentó Ángela Alarcón, vecina del lugar. En medio del disturbio, una camioneta llegó al lugar y de ella se bajó un grupo de jóvenes que intentaron intervenir como pacificadores, pero, ante la determinación de los protestantes, se retiraron.
Agentes de la Policía intervinieron para controlar la situación y un camión de bomberos sofocó el fuego que atravesaba la calle. Fue hasta que representantes de MPeso entregaron tarjetas que los ánimos se calmaron.
La tarjeta recargable es gratis cuando es adquirida por primera vez, pero las reposiciones tienen un costo de 50 córdobas.
En Managua hay únicamente 650 puestos para recargar las tarjetas y son 900,000 usuarios de transporte urbano colectivo, según el Irtramma.
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Horas más tarde, MPeso convocaría a una conferencia, pero lejos de entrar en detalles acerca de los reclamos y el descontento en gran parte de la población por la ineficiencia en el proceso de realización de recargas, las fallas en el sistema electrónico (validadores) y la deficiente campaña de información y educación respecto a la implementación de este método, se limitó a mostrarse optimista y calificar de “exitoso” el inicio del proceso que llaman modernización del servicio de Transporte Urbano Colectivo (TUC).
DESCONFIANZA
“Se pide disculpas a los usuarios que tuvieron esos inconvenientes. En tanto no se esperaba que los usuarios tuvieran esa reacción de desconfianza respecto a que las tarjetas se acabarían desde el punto de vista de gratuidad”, dijo Francisco Alvarado, director del Irtramma, al referirse a los diferentes incidentes que se registraron en los centros de el Zumen, Edificio Delta y Multicentro Las Américas.
A partir del jueves Irtramma inició la segunda fase del sistema de pago electrónico y 250, de 835 unidades que circulan en Managua, recibieron pagos únicamente por medio de las tarjetas TUC. El resultado, las unidades que recibían pago mixto iban saturadas de pasajeros y solo unos cuantos lograron abordar los buses al hacer sus pagos electrónicos.
“Realmente es atraso. Los buseros andan sofocados y apuran a la gente, las máquinas nos funcionan y, si querés poner saldo, tenés que hacer fila por horas. No pueden obligarme a pagar así y no tengo para pagar un taxi. Me toca esperar un bus que acepte mis 2.50”, comenta doña Rosa Bermúdez, usuaria. A pesar de que los comentarios como el de ella se generalizan en las paradas de buses y hay quejas en las largas colas para hacer recargas, Alvarado dice que “todos los managuas quieren usar la tarjeta”.
Ante la inconformidad colectiva y los disturbios de este fin de semana, Anielka Cuarezma, gerente de Relaciones Públicas de MPeso, anunció que la próxima semana darán cobertura a todas las paradas de buses con agentes que harán recargas electrónicas, además de reforzar el acompañamientos de los usuarios con edecanes que orienten sobre el uso correcto de las tarjetas TUC.
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