Los terroristas armados que atacaron un centro comercial en una zona acomodada de Nairobi, en Kenia, mataron a 39 personas y dejaron más de 150 heridos, informó el presidente de ese país africano.
El mandatario Uhuru Kenyatta dijo que perdió a “familiares muy cercanos” en el ataque, obra de “agresores despreciables” en un acto de cobardía.
Kenyatta agregó que cientos de personas fueron evacuadas del centro comercial y añadió que el valor y la solidaridad de los kenianos salvaron muchas vidas.
También explicó que las fuerzas de seguridad estaban respondiendo al ataque, en lo que calificó como una operación delicada.
Señaló que la prioridad era proteger la vida de los que todavía están de rehenes.
Al-Shabab, un grupo extremista vinculado con al-Qaeda, se atribuyó la responsabilidad del ataque y dijo que era en venganza por la incursión de las fuerzas kenianas en Somalia en 2011, además amenazaron con más ataques.
VÍCTIMAS EXTRANJERAS
Entre las víctimas hay extranjeros. El presidente de Francia dijo que dos mujeres francesas perecieron en el ataque, y hay informaciones de ciudadanos estadounidenses heridos.
La portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, confirmó que tiene informaciones sobre estadounidenses afectados por el tiroteo, aunque indicó que “por motivos de privacidad, no podemos dar más detalles sobre ciudadanos estadounidenses por el momento”.
En el centro comercial, clientes aterrorizados se ocultaron en los pasillos traseros y oraron para que los extremistas, que lanzaban granadas y disparaban con fusiles militares, no los encontraran.
Cuando la situación pareció calmarse, madres que lloraban y se aferraban a sus hijos, así como hombres salpicados de sangre, salieron huyendo del centro comercial de cuatro pisos.
Testigos dijeron que al menos cinco personas armadas —entre ellas al menos una mujer— atacaron primero un café al aire libre en el nuevo centro comercial, un elegante espacio que cuenta con tiendas de Nike, Adidas y Bose.
El centro comercial es de propiedad israelí y expertos de seguridad habían dicho desde hace mucho que la estructura resultaba un atractivo blanco para atentados terroristas. Manish Turohit, de 18 años, dijo que dentro del centro comercial vio hombres armados con fusiles AK-47 y chalecos de los que colgaban granadas de mano. Escapó horas después de estar escondido.
150
heridos dejó el ataque. Reporteros de AP (The Associated Press) dijeron haber visto más de 10 cadáveres horas después de que el ataque comenzara en una zona lujosa de la capital.
MUSULMANES LIBRES
Los atacantes preguntaron a las víctimas si eran musulmanes: si la respuesta era afirmativa, contaron varios testigos, podían marcharse. Pero no así los que contestaban no. El centro está en una zona pudiente de Nairobi y es frecuentado por un público de alto poder adquisitivo. Había vehículos abandonados frente al centro después de que el ataque comenzó alrededor del mediodía.
Cuando caía la noche en la capital comercial del este de África, varios rehenes seguían dentro del centro comercial, pero funcionarios declinaron dar una cifra.
Dos grupos de fuerzas especiales habían ingresado en momentos en que el enfrentamiento ya llevaba más de nueve horas.
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