REZAYE ÁLVAREZ
El crimen contra la naturaleza quedó grabado en las retinas y cámaras de los testigos: centenares de tortugas aparecen flotando muertas por la pesca ilegal a varias millas de las costas a donde tradicionalmente llegan a desovar.
El biólogo Fabio Buitrago confirmó a LA PRENSA que el triste hallazgo se captó a unas 12 millas náuticas hacia el oeste de San Juan del Sur, zona de Rivas, en el océano Pacífico.
“Las tortugas presentan anzuelos pegados en la boca y, en algunos casos, boyas utilizadas en la pesca”, detalla el investigador, quien no precisa la cifra de animales muertos, pero las estima en “cientos y cientos”.
“Sospechamos también que están utilizando bombas para pescar, pues hemos encontrado jureles y peces loro flotando muertos junto con las tortugas, lo que nos sugiere el uso de artes de pesca no selectivas, ilegales y muy perjudiciales para el ecosistema y las especies del mar”, señaló Delfina Ulloa Coronado, miembro de la Cooperativa Dorado del Sur, quien denunció junto a otros socios la presencia en sus zonas de pescadores de Casares (Carazo) y Masachapa (Managua).
Los pescadores organizados acusan a pescadores foráneos de utilizar líneas de pesca que superan los 1,200 anzuelos por embarcación, y que en estos están quedando “pegadas” las tortugas paslama (Lepidochelys olivacea), que buscan las playas del sur para desovar.
Ambientalistas y pescadores llaman a las autoridades a detener la matanza ilegal de tortugas.
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