México, más muertos por tormentas. AFPTV
Acapulco/AFP/AP
Los muertos causados por las fuertes tormentas Manuel e Ingrid ascendieron ayer a 97, informó Luis Felipe Puente, coordinador nacional de Protección Civil del Gobierno, a la televisora Foro TV.
- Fuera de la base militar de las afueras de Acapulco, unos 3,000 turistas permanecían formados para abordar uno de los vuelos, procedimiento que se ha vuelto más lento y se denuncia que hay supuestas preferencias por algunos visitantes de clases altas.
40,000 turistas quedaron atrapados en Acapulco, de los que se han evacuado a 11,500 por un puente aéreo instalado por las autoridades, señaló Osorio Chong.
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El estado más afectado fue Guerrero (sur), donde un gigantesco alud en la comunidad montañosa La Pintada, el lunes en la tarde dejó al menos 68 desaparecidos según el Gobierno nacional. La Alcaldía de la comunidad, a la que solo se puede llegar por helicóptero, asegura que por lo menos hay 15 muertos.
Enterrada parcialmente, solo el campanario de la iglesia y el techo de algunas casas sobresalen para recordar que bajo ese estanque de lodo, que dejó unos 400 sobrevivientes, yace la pintoresca comunidad cafetera.
“La gente estaba en la iglesia porque estaba abierta pidiéndole a Dios que parara la lluvia”, rememora Roberto Catalán, un agricultor de 56 años, quien relata cómo, de repente, la tierra “borbolló, hervía” y arrasó el pueblo.
José Minos Romero, de 12 años, explica que jugaba al futbol con otros diez amigos cuando se escuchó un estallido y “todo cayó en unos segundos”. “Me salvé porque mi mamá me habló”, reconoce el pequeño acongojado de ser el único de sus amigos que logró escapar del deslave.
Nancy Gómez, de 21 años, escuchó un extraño sonido y con su bebé de un año en los brazos se acercó a la puerta de su casa. Entonces vio el suelo moverse y enseguida sintió cómo era sacudida por detrás cuando su padre la empujó intentando protegerla. Esa fue la última vez que Gómez vio a su padre, quien está entre los desaparecidos. Del resto de su familia no sabe nada, asegura desde un albergue en Acapulco.
Pese a que el deslave se produjo el lunes, los equipos de rescate apenas empezaron ayer sus labores en el terreno dado que el agreste camino por el que se llega al pueblo quedó lleno de basura, árboles y piedras.
El fin de semana el país fue azotado por dos ciclones simultáneos, algo que no ocurría desde 1958. Ingrid atacó por el Golfo de México, y Manuel por el Pacífico.
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