Lograr una mirada encantadora es muy difícil, porque el contorno de los ojos es una de las zonas más frágiles del rostro, trayendo como consecuencia las famosas bolsas, ojeras y patas de gallo.
Una solución fácil para combatir las bolsas es dormir con la cabeza elevada, es decir, con una almohada o dos, ya que provoca que el líquido se acumule menos en la zona facial, en concreto en las bolsas oculares.
También debes cenar ligero y lavate la cara con agua muy fría por la mañana. Este gesto ayuda a bajar las bolsas, cierre los poros, activa la microcirculación sanguínea y tensa los músculos faciales.
En el caso que sigas el tip de belleza del pepino mejor deja de perder el tiempo. Es cierto que ayuda a deshinchar y descongestionar las bolsas, pero hay que tener en cuenta que es un efecto momentáneo.
OJERAS
Es necesario que también duermas muy bien.
Al salir utiliza gafas de sol tanto en verano como durante el invierno, así protegerás la delicada zona del contorno de los ojos de los agentes externos: radiaciones solares, polución, viento, frío, calor y humo.
Puedes aplicarte para disimularlas maquillaje antiojeras, pero eso no te las quitará permanentemente.
Ante esto puedes aplicarte tratamiento estético como serum con propiedades despigmentantes o blanqueantes, dos veces al día durante un mes como mínimo.
Si las ojeras no desaparecen, una buena solución es un tratamiento de biorrevitalización que combine la infiltración de ácido hialurónico y vitaminas.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 B