Lucydalia Baca Castellón
[/doap_box]
Organizaciones vinculadas a la producción de granos básicos planean masificar el uso de un inoculante producido en el país, que eleva hasta en treinta por ciento el rendimiento en el cultivo del frijol. La red de comercialización, establecida durante el programa que introdujo el producto, servirá de apoyo a la campaña.
El proyecto de apropiación del uso del inoculante, desarrollado durante los últimos 22 meses por la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic) en alianza con otras organizaciones y el apoyo económico de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude), permitió que unos 3,700 productores de frijol conocieran el producto que se elabora a base de una bacteria.
Unos 2,700 que continúan usándolo han elevado hasta en seis quintales por manzana el rendimiento de sus parcelas. Han pasado de diez hasta quince quintales por manzana, asegura Julio Palma, coordinador del programa.
La dosis que se aplica en cada manzana de este cultivo cuesta unos seis dólares (unos 150 córdobas). Eso, junto con la ampliación de las plantas de producción del inoculante en Upanic, la red de comercialización, los puntos de acceso de la tecnología y las estrategias de promoción, permitirán que se masifique el uso del inoculante, dice Jesús Pérez, responsable del proyecto en la Red de Innovación Agrícola (Red Sicta).
Los puntos de distribución del producto están en Matagalpa, Jinotega, Nueva Segovia y Nueva Guinea.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C