[/doap_box][doap_box title=»“Repensar la educación”» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
“Estamos hablando de elevar matrícula, elevar el rendimiento y la calidad y solo el Mined no podrá asumir”, insiste Mendoza.
Según el presupuesto asignado al Ministerio de Educación (Mined), la inversión en primaria es de 4,753,326,250 córdobas.
La mayor cantidad se destina a los gastos administrativos y pago de maestros.
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Jeniffer Castillo Bermúdez
Las metas de matrículas planteadas por el Gobierno en el período 2013-2016 son insuficientes, pues se enfocan en “recuperar” la matrícula de primaria que cayó este año, aseguró Jorge Mendoza, director ejecutivo del Foro Educación y Desarrollo Humano.
Para que el país vuelva a tener el mismo comportamiento de matrícula de primaria que registró hasta el 2011 —cuando se matricularon 925,200 niños— tendrá que esperar tres años.
El Programa Económico Financiero 2013-2016 establece que la matrícula de primaria será de 937,200 estudiantes en el 2016.
Desde hace diez años, la matrícula de primaria se ha mantenido en más de 900,000 estudiantes, pero este año solo ingresaron al sistema 868,285 niños, según la secretaria de comunicación y ciudadanía, Rosario Murillo.
Lo que ha pasado —producto del denominado bono demográfico, que se refiere a la reducción en el índice de fecundidad en las mujeres— es que la matrícula se estancó, afirma Mendoza.
Pero Mendoza, además, recuerda que en el país existen niños fuera del sistema escolar y en estas metas no se les incluye.
Según las cifras del Ministerio de Educación (Mined), en Nicaragua hay 53,818 niños en edad de asistir a la primaria y no lo hacen.
Parte de esta realidad, dice Ernesto Medina, presidente del Foro Eduquemos, se debe a que el país aún no define una estrategia que esté encaminada no solo a ingresar a la niñez a las aulas, sino a conseguir que estos permanezcan y culminen sus grados de forma oportuna.
Para conseguir la inclusión y permanencia de los estudiantes, afirma Mendoza, se requieren más recursos económicos y, para esto, el Mined “debería articular los esfuerzos que hacen las organizaciones desde la sociedad civil”. Pero Medina dice que “no es solo un problema financiero, tiene que haber políticas mejor diseñadas y dirigidas a resolver el problema de no acceso de niños pobres”.
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