Lucía Navas
Aunque el “bono cristiano, socialista y solidario” se va a presupuestar a partir del 2014, los trabajadores públicos podrían no verlo incorporado en su salario y seguir recibiendo los 750 córdobas mensuales como una compensación. Al menos el mecanismo que usa hasta ahora el Gobierno para pagar el bono-regalo continuaría un año más, según la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE).
Aráuz y Luis Barbosa, de la CST-JBE, esperan que Hacienda sincere si los más de 160,000 trabajadores públicos que reciben el bono-regalo ganan menos de 5,500 córdobas porque se maneja que hay empleados beneficiados con salarios mayores.
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Luis Barbosa, secretario general de la CST-JBE, quiere conocer los detalles del informe técnico del ministro de Hacienda, Iván Acosta, sobre la sostenibilidad para absorber, vía Presupuesto General de la República, los 1,613.7 millones de córdobas por año para mantener la regalía.
Pero la CST-JBE respaldaría la decisión que por lo menos en el 2014 el trabajador siga recibiendo su bono-regalo fuera del salario bruto, para que “no sienta de golpe” una reducción de su ingreso adicional al que está acostumbrado y que usa para cubrir gastos como el pago de los servicios básicos.
SOLO SI SE INCORPORA AL SALARIO, PAGARÁN AL INSS
Barbosa recordó que hasta que se incorpore el bono-regalo al salario el ingreso será uno solo y por tanto le deducirán la cotización del 6.25 por ciento del Seguro Social.
Actualmente son 165,515 trabajadores estatales que ganan menos de 5,500 córdobas los que reciben el bono-regalo. El secretario general de la CST-JBE explicó que esta cantidad de empleados seguirán exonerados del Impuesto sobre la Renta (IR) aunque se incorpore el bono al salario o se entregue aparte, porque el monto total a recibir siempre estaría por debajo del monto a gravarse con impuestos.
Quienes ganan 8,333 córdobas por mes o menos están exonerados del IR, pero conforme la Ley de Concertación Tributaria, el monto salarial exento de dicho impuesto irá subiendo gradualmente hasta llegar a los 10,000 córdobas en el 2017.
Desde mayo de 2010 el Gobierno pagaba el bono-regalo con fondos petroleros que maneja la empresa Alba de Nicaragua (Albanisa) proveniente de la cooperación de Venezuela. Sin embargo, la política cambia a partir del 2014 de acuerdo con el Programa Económico Financiero 2013-2016, y se asumirá con la recaudación de impuestos.
Barbosa aclara que “ya el bono salarial es un derecho adquirido de los trabajadores y no puede suspenderse” porque no se disponga de la cooperación de Venezuela. Por ello el sindicalista respalda la decisión del Gobierno de pasarlo de una vez al Presupuesto.
¿LO USARÁN EN OTROS PROGRAMAS?
El ministro de Hacienda, Iván Acosta, no ha explicado por qué el bono-regalo no seguirá siendo pagado con fondos venezolanos. Pero Barbosa maneja información de que los más de sesenta millones de dólares que se usaban irán “a fortalecer otros programas como el Plan Techo y Usura Cero”.
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