William Aragón Rodríguez
Los centros escolares de primaria y secundaria de la ciudad de Somoto, cabecera del departamento de Madriz, son a diario custodiados por agentes policiales para evitar el accionar de pandilleros, delincuentes y de individuos dedicados al expendio de drogas.
El plan de vigilancia inició este año con la apertura de las clases y desde entonces ha disminuido el acoso de pandillas al estudiantado, el robo mochilas, celulares, cadenas, relojes y dinero, así como la venta de droga cerca de estos centros.
Diana Flores, subdirectora del Instituto Nacional de Madriz (INM), dijo que la presencia policial brinda mayor seguridad al alumnado y a los docentes de este centro de secundaria, donde se daban enfrentamientos entre pandilleros y estudiantes.
“Hemos establecido coordinaciones con las autoridades policiales por la mañana, que es cuando existe una mayor cantidad de alumnos que supera los 1,400 estudiantes y también en el turno vespertino y el nocturno”, dijo.
El comisionado Pedro José Zavala, jefe de Seguridad Pública de la Policía en Madriz, dijo: “Hacemos reuniones con los padres de familia para que atiendan más a sus hijos y conozcan qué están haciendo”. Además refirió que el plan de protección es permanente.
El comisionado mayor José Antonio Dolmus, jefe de la Policía en Madriz, aseguró que gestionan la asignación de dos perros entrenados en rastreo de drogas e incluso de armas de fuego.
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