La mexicana Julieta Venegas parece cansada de que le pregunten qué fue de su acordeón, y responde tras un chasquido que no había un lugar para él en su disco Los momentos, aunque promete desempolvarlo y tocar viejos temas en la gira que arranca la semana próxima en Estados Unidos.
La cantante y compositora se dio a conocer internacionalmente en 2003 gracias a su tercer disco solista Sí —con éxitos como Andar conmigo y Lento—, pero su fama se catapultó cuando lanzó tres años después Limón y sal y el tema Me voy sonó en todas las radios iberoamericanas.
Dos discos después llegó Los momentos, publicado en abril, con poco de esa alegre atmósfera que la dio a conocer: la propia artista define su séptimo álbum como “oscuro” y “melancólico”.
“‘Limón y sal’ definitivamente es otra historia”, concede Venegas, ganadora de un Grammy anglo y cinco Grammy Latinos. En comparación, Los momentos tiene un sonido más electrónico, con más sintetizadores y menos instrumentos acústicos, explica a la AFP.
UN DISCO DIFERENTE
“Es un disco más reflexivo y un poco más oscuro también, pero en las canciones más melancólicas igual intento ofrecer una salida, no me voy para abajo”, dice, cuando prepara una gira que arranca el 18 de septiembre en Anaheim (sur de Los Ángeles) y la llevará durante dos meses a 16 ciudades estadounidenses.
“Vamos a tocar canciones de todos mis discos, las nuevas y las viejas”, promete. “Pero con un sonido un poco diferente, porque el disco tiene menos instrumentación acústica, por lo cual llevo a un grupo diferente”. Cuando se le pregunta por el acordeón, Venegas suspira, cansada como todo artista cuyo público le exige que repita una antigua fórmula exitosa.
“El carácter de este disco es un poco diferente”, señala. “El acordeón tiene un carácter más festivo, en este disco lo usé en dos canciones y en momentos muy chiquititos, pero no quería forzarlo. Como se iba dando (el disco), me parecía que no tenía lugar”, agrega la artista de 42 años.
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