Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
El gobierno de Laura Chinchilla invirtió 45 millones de dólares para abrir la fallida carretera fronteriza contiguo al río San Juan, una obra en malas condiciones que empezó a desdibujarse con el invierno del año pasado y además, por los escándalos de corrupción.
Esta es una de las obras del gobierno de Chinchilla que absorbió más dinero, pero a la vez presentó más fallas por la falta de diseño para desarrollarla, además de actos de corrupción cuyas denuncias las presentó la Fiscalía contra ex funcionarios del Consejo Nacional de Vialidad y empresarios constructores.
Según el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, abrir estos 160 kilómetros de carretera rural costó 45 millones, pero la vía es intransitable, sedimentada pro la lluvia y con puentes colapsados.
La trocha, como le llaman en Costa Rica, empezó a construirse sin planos o diseños a inicios del 2011, avalada por un decreto de emergencia del ejecutivo, que alegaba supuesta invasión del Ejército de Nicaragua.
Durante el primer invierno las obras empezaron a dañarse y el año pasado, la propia mandataria Laura Chinchilla denunció supuestos actos de corrupción cometidos por funcionarios públicos y empresarios.
Ahora el gobierno empieza a reconstruirla en medio del escándalo, pero no será culminada antes que Chinchilla entregue el poder en mayo del 2014.
El Ministro de Transporte, Pedro Castro, quien asumió el puesto con la misión de salvar este y otros proyectos, no ha podido reconstruirla.
El Consejo Nacional de Vialidad, dependencia del Ministerio de Transportes, es una de las instituciones estatales costarricenses con mala imagen por el desarrollo de este tipo de proyectos, pero Castro la defendió diciendo que el colapso de la carretera fronteriza no es el reflejo de los errores de esa institución.
El colapso de esta y otras vías aledañas, tiene incomunicadas a 12 comunidades fronterizas con Nicaragua.