Guatemala/ AP/ EFE
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El llanto y lamentos de los habitantes de la comunidad San José Nacahuil, al noreste de la capital guatemalteca, no deja de escucharse, luego de que desconocidos asesinaran a 11 personas y dejaran por lo menos 18 heridas en el ataque a dos cantinas de la localidad.
El portavoz de los bomberos voluntarios, Sergio Vásquez, informó que los ataques se registraron alrededor de las 10:30 de la noche del sábado y que el ataque fue directo a las cantinas. Entre los heridos hay varios niños.
Vásquez informó que por lo menos veinte ambulancias y cincuenta bomberos llegaron al lugar y atribuyó la presencia de los niños en los locales a que residen en los mismos.
Mientras ocho personas quedaron muertas dentro de la cantina, ubicada en el centro del pueblo, una persona más murió en una esquina cercana, otro fallecido fue localizado en la segunda cantina y una persona más murió en un hospital cuando fue trasladada por las heridas que sufrió. Los heridos son producto de los disparos que los atacantes iban haciendo durante el recorrido por todo el pueblo.
Diversas hipótesis han surgido en las primeras horas del ataque, mientras los pobladores dicen que la Policía tendría que ver en el mismo, el ministro de Gobernación considera que pudo haber sido un ataque de pandillas. Hasta el momento, no hay detenidos.
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