Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
La mejora de infraestructura y ampliación de personal de la frontera costarricense en Peñas Blancas, aunado con acciones nacionales de control migratorio; ha agilizado el flujo de personas por ese paso fronterizo y a la vez, provocado un rechazo de foráneos que han querido ingresar al país de modo irregular.
Migración y Extranjería destacó que el año pasado, cuando se estrenaron las nuevas obras en la frontera, el flujo migratorio fue de millón 440 mil 402 personas, casi un 80 por ciento de nicaragüenses.
“Esto significa el incremento de un 20 por ciento del flujo migratorio documentado y legal por el puesto de Peñas Blancas en relación con los registros del 2010 (cuando no se había remodelado)”, explicó la directora de Migración, Kathya Rodríguez.
“Un mayor número de personas que realizan el cruce de frontera legalmente implica mejor control y orden de las migraciones”, añadió.
Los controles han provocado miles de rechazos, como administrativamente se llama a la devolución de personas en el perímetro fronterizo por haber cruzado a Costa Rica evadiendo los puestos migratorios.
Según Migración, en el 2012 los oficiales migratorios rechazaron a 2,267 nicaragüenses por Peñas Blancas.
“Corresponde a la Dirección General de Migración y Extranjería coadyuvar en el abordaje especializado de las personas que cruzan en forma irregular el cordón fronterizo con Nicaragua, el cual se extiende por 309 kilómetros”, justificó Rodríguez.
Costa Rica modernizó Peñas Blancas desde el año 2011 y el resultado, según Rodríguez, es la ampliación de los servicios en condiciones de mayor comodidad y seguridad, nuevos sistemas informáticos de verificación de documentos, integración con el servicio aduanero, dotación de una amplia batería sanitaria y el desarrollo de un parque para el encuentro de los usuarios.
“Todo esto enmarcado en una zona de seguridad, conocida como zona estéril, que permite el ordenamiento de los flujos de personas, así como la eliminación de los focos de actividad irregular (como cambistas y tramitadores) que pululaban en la zona”, explicó la funcionaria.
Las mejoras también han sido en el mejor flujo de comercio que en el área migratoria presta servicios en las casetas de control integrado.
Costa Rica invirtió 1.3 millones de dólares en nuevas oficinas migratorias y de aduanas en ampliar un edificio de servicios integrados.
Dentro del área migratoria existen dos salas para atención que brindan mayor comodidad, una para el registro de ingresos y otra para salidas del país.
En esa área Costa Rica instaló 7 counters en cada salón, los cuales se pueden duplicar sin inconvenientes en periodos de demanda alta, además colocará al menos tres escáner y dos mesas de registro.
Con esta remodelación el tránsito en esta frontera es más ágil, en cuestión de minutos, mucho más rápido que en el puesto migratorio de Nicaragua.
El gobierno costarricense instaló en el servicio de aduanas, un nuevo arco de fumigación de camiones de carga, el cobro electrónico de este servicio y se agilizó el tránsito de mercancías.
Aún falta concluir la ampliación a cuatro carriles de la carretera interamericana hacia el interior del país, cuyo proceso va un poco lento.