CARACAS/AFP
Los periódicos de Venezuela encaran dificultades para estar en la calle: la falta de papel. La escasez de dólares, debido a un férreo control cambiario que rige desde 2003, ha reducido la capacidad de compra de las importadoras de papel, y otros insumos indispensables para las rotativas como las planchas de impresión y la tinta.
Para la socióloga Maryclen Stelling, del Observatorio Global de Medios, el gobierno de Nicolás Maduro debe “rápidamente solventar la falta de papel, un problema económico, para evitar el tinte político”.
“El cierre de periódicos regionales lesiona el derecho al debate y libre circulación de las ideas, que es preocupante cuando están por celebrarse elecciones municipales en diciembre”, comentó Correa.
[/doap_box]
Carlos Correa, presidente de Espacio Público, ONG defensora de la libertad de expresión, precisó que de un centenar de periódicos regionales, cerca de la mitad tienen problemas por falta de insumos. “Los grandes medios, con más recursos y grandes stocks, hacen sus compras directas. Los más vulnerables son los periódicos de provincia, que dependen de las importadoras. El Gobierno debe hacer transparente el acceso a divisas para comprar los insumos”, destacó.
La importación de papel estaba, con los medicamentos y alimentos, entre las prioridades de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), que suministra a empresas y particulares dólares al cambio oficial (6.3 bolívares), de forma restringida. Pero hace un año las autoridades dispusieron que los importadores de papel presenten el Certificado de No Producción Nacional (CNP), que confirma a Cadivi que la empresa requiere de dólares para llevar un producto no producido al país.
El director ejecutivo de Asociación de Industriales de Artes Gráficas, Edgar Fiols, calculó hasta en más de cuatro meses el “engorroso” proceso de obtención de divisas.
LA NOTICIA NO ESPERA
El presidente del Bloque de Prensa Venezuela, David Natera, criticó que requerir el certificado, es una “alcabala (traba) porque todos saben que en el país no se produce papel”. Algunos pequeños periódicos, señala, incluso “se prestan papel o lo compran al elevado costo del mercado paralelo del dólar” —seis veces más que el oficial—, pero otros no logran resistir.
En un comunicado, “El Sol” (Monagas) anunció la semana pasada “la interrupción momentánea (…) ante la falta de material que impide nuestra impresión y que en la actualidad afecta a los medios impresos de la región y el país”. “Hoy les decimos hasta luego, rogando que la normalidad se restablezca pronto para que nuestros lectores, anunciantes y articulistas tengan de nuevo en sus manos ‘Antorcha’”, se leyó en el editorial de ese periódico de Anzoátegui.
Belkys Blomdell, directora del diario El Caribazo (Nueva Esparta), precisó que el periódico, que tira de 15,000 a 25,000 ejemplares, adelgazó en el último año de 32 a 16 páginas. “Hay muchas dificultades, con los insumos escasos, pero los buscamos, para no dejar de salir”, afirmó vía telefónica.
El diario Los Llanos (Barinas) pasó en tres meses de 28 páginas a 20. “Se está buscando el papel. El proveedor nos dice que ya están por llegar las bobinas”, manifestó Raúl Trasolini, jefe de Deportes de ese periódico. “Tratamos de sobrevivir”, agregó.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A