Hasta el último momento de su vida lo entregó a su pasión: dibujar para la perennidad El Güegüense barroco y descalzo de las calles empedradas. De esa estampa realizó dos exposiciones maestras que tituló Iconografía de El Güegüense, expuesta en Casa Fernando Gordillo, en 1983, y 25 años después su Iconografía II de El Güegüense, en el Palacio Nacional de Cultura.
Realizó estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Fue profesor de dibujo, anatomía y pintura. Participa en más de 20 exposiciones personales y más de 50 colectivas en nacionales e internacionales.
1967: Realiza su primera exposición personal de dibujos en Galería Praxis.
1968, 1969 1971: Exposiciones en la Escuela Nacional de Bellas Artes.
1974 y 1977: Realiza dos exposiciones en Galería Tagüe.
1975: Expone en Galería Agora, de México.
1983: Celebran su muestra Iconografía de El Güegüense, Casa Fernando Gordillo.
1987: Demuestra su talento en la plumilla al exponer temas de Puerto Cabezas.
2005: Iconografía II de El Güegüense, Palacio Nacional de Cultura.
2013: Se estaba preparando para realizar una retrospectiva.
De 1964 a 2013: Participa en más de 50 exposiciones colectivas en Nicaragua, España, Alemania, México, Cuba, Brasil, Unión Soviética, Chile, Panamá, y otros países. En bienales como las de Valparaíso, Sau Paulo, La Habana.
Premios
1992: Premio Único, II Bienal de Centroamérica y Panamá, realizada en Costa Rica.
1990: Orden Independencia Cultural Rubén Darío.
1987: Primer Premio en Dibujo Enrique “Quico” Fernández.
1963: Primer Premio en Dibujo, Medalla de oro, Escuela Nacional de Bellas Artes.
Fallece el 6 de septiembre del 2013.
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Esto lo ubicó como el maestro entre los maestros, logrando popularizar el dibujo de esta obra de teatro.
“Mi Güegüense es barroco, posiblemente esta obra surgió en el siglo XVII, entonces busqué esa historia, mezcla de indígena y español, y descubrí la nicaraguanidad barroca”, dijo Montenegro en una entrevista.
No existe en el país otro dibujante que haya trabajado y promovido con rigurosidad e investigación sobre la obra de El Güegüense.
Dibujos que los exhibió en sus inicios en 1976 en Galería Tagüe, donde compartió espacio con Alberto Ycaza, Omar D’León y Leoncio Sáenz, pero fue Montenegro el que perennizó este motivo y le dio rango de rescate de identidad mestiza, popular y nicaragüense.
VIAJERO POR EL PAÍS
Otro de los temas que patentizó desde su trazo del claroscuro fue la casa antigua nicaragüense, la de tejas de barro y paredes de adobe; una de esas exposiciones, la primera fue realizada en 1987, y era sobre el caserío de Puerto Cabezas.
Con lápiz en mano viajó por ciudades como Chontales, Diriamba, León, Masaya, Chinandega, a bocetear al aire libre sus modelos. El año pasado la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) le hizo un reconocimiento por su legado en el dibujo y la pintura contemporánea, su obra fue valorada por el arquitecto Porfirio García Romano.
Estos trazos también lo llevó al bodegón, así en 1992 compite en la II Bienal Centroamericana celebrada en Costa Rica y recibe el Premio Único, causando sorpresas en la región, su obra se titulaba Naranja guásima.
Entre sus otros temas memorables se encuentran su serie: Los cantos de Cifar (en homenaje a Pablo Antonio Cuadra), y otros temas variados sobre mercados y personajes populares, como la exposición en Galería Josefina en el 2000, titulada Remembranzas.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 B








