Lidia López @Lidia_LopezB
El sueño que tiene en mente Ethel García no es el típico de muchas niñas de su edad. A sus 13 años ella sabe que tiene que luchar para que su sueño, de ser una de las mejores esgrimistas del país, se haga realidad.
Su edad y pequeña estatura no impiden que su positivismo y perseverancia hacia este deporte olímpico sea tan grande que sus oponentes sientan cierto temor al ver en su rostro la seguridad que esta chavala demuestra.
Aunque su inicio en el esgrima fue muy inesperado, hoy por hoy es una de las esgrimistas destacadas del Club de Esgrima de Masatepe.
CORAZÓN GUERRERO
Esta chavala no solo es el orgullo de sus padres, sino también de toda la ciudad de Masatepe. Aquí Entre Nos te contamos que su comienzo en esta disciplina fue algo fortuito que ni sus padres, mucho menos Ethel, esperaban.
A sus 9 años ella usó por primera vez una espada (y no de jugar) en una competencia de barrio donde demostró buen dominio del arma, sin imaginarse que era el inicio de muchas prácticas, sacrificio, pero sobre todo de éxitos.
Jugadora destacada en las modalidades Florete, Espada y Sable, esta chavala ha aprendido cómo intimidar, atacar y defenderse de su competencia, aunque resalta que es un poco difícil por el alto grado de concentración que se necesita para realizar los movimientos y ataques exactos para poder ganarle a su oponente.
Para ella, su edad no es un impedimento para realizar lo que le gusta, ya que nos cuenta que el apoyo de sus padres le ha ayudado a crecer y mejorar como esgrimista.
Todos los días Ethel tiene una cita en el Centro Cultural de Masatepe, donde practica. Además realiza su rutina de ejercicios que se basa en pechadas, así como correr. Según nos cuenta, el esgrima requiere de fuerza, disciplina y concentración; cualidades que le han hecho merecedora de muchos reconocimientos, premios y sobre todo una pequeña gran esgrimista.
Así como esta disciplina es muy importante para ella, también lo es sus estudios. Ethel cursa el segundo año de secundaria y no descuida sus clases, pues está consciente que para poder estudiar Medicina debe de tener un buen rendimiento. “Me voy a esforzar por todo lo que quiero”, dice esta campeona de esgrima.
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