Lucía Navas
Los sindicatos oficialistas están anuentes a discutir la propuesta del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), de aprobar acuerdos de salarios mínimos trienales, tal como ocurre en el sector de la zona franca.
Pero tanto la Central Sandinista de Trabajadores (CST) como la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE) tienen dos condiciones por separado: que los precios de los alimentos de mayor consumo entre la población se estabilicen durante el tiempo que dure el acuerdo, y a que se firme un plan de formalización del empleo.
La propuesta de Roberto González, secretario general de la CST, es de cinco puntos. La primera es que en los próximos tres años los ajustes a la paga mínima sean del 11, 12 y 13 por ciento anual, respectivamente.
González da la razón al Cosep en que las condiciones macroeconómicas “son preocupantes” porque los precios de los principales productos exportables están cayendo y hay una desaceleración de la atracción de inversiones por lo que el crecimiento económico se hace difícil.
La CST propone “una salida integral” que incluya el salario, más estabilizar los precios del arroz, frijoles, azúcar, aceite, pan, huevo, leche, pollo y productos perecederos como el tomate y la cebolla, a fin de que no sufran fuertes alzas durante tres años.
Además sugiere incrementar el porcentaje de aporte empresarial al Instituto Nacional Tecnológico, (Inatec) para la formación de los trabajadores se resuelva la reforma al Sistema de Seguridad Social y se fortalezca el Plan Nacional de Vivienda Social.
Luis Barbosa, secretario general de la CST-JBE, discutirá salarios trienales siempre que el Cosep suscriba un plan de formalización integral de los trabajadores especialmente en la construcción y el campo para los próximos diez años.