Elízabeth Romero
En lo que pareció un ultimátum a los representantes de la sociedad International Investments and Financial Services, Inc., la jefa de facto de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, sostuvo ayer que el dinero depositado en esa empresa por las religiosas de la Compañía Santa Teresa de Jesús, debe ser regresado a sus dueñas, quienes denunciaron por estafa a Álvaro Montealegre y Roberto Bendaña.
“Por supuesto que el dinero debe devolverse como dice monseñor, sí o sí”, fue la reacción de Granera.
En breves declaraciones a los periodistas cuando asistió ayer a la celebración de los veinte años de la Catedral Metropolitana de Managua, actividad a la que dijo asistir invitada por los religiosos, Granera dijo: “Más allá de mi amistad con las hermanas Teresianas y con la hermana Ángela, por supuesto que el dinero debe devolverse como dice monseñor, sí o sí”. La funcionaria de facto comentó que “para bien o para mal fueron a poner a la Fiscalía la denuncia, pero tienen que devolver (el dinero)”.
Y señala que existen personas malintencionadas que pretenden vincularla falsamente a este caso judicial, “como parte de una campaña de descrédito en contra del Partido Liberal Independiente”.
En la denuncia presentada por el abogado de la familia Noguera, lo que menciona es que estos hechos tienen que haber sido del conocimiento de Monterrey.
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GRANERA OFRECE APOYO INVESTIGATIVO
La denuncia a la que se refiere Granera la introdujo la representante legal de la congregación religiosa, hermana Ángela Cuadra en contra de Álvaro Montealegre y Roberto Bendaña, considerados representantes de la sociedad a quienes reclama 526,000 dólares.
Y, aunque Granera adujo que la Policía no participa en las investigaciones, porque la denuncia fue presentada en la Fiscalía, alegó que por tratarse del ámbito penal “podemos aportar nosotros suficientes elementos, tenemos para aportar a la Fiscalía y que se presione más y se lleve al campo penal”.
DINERO ERA PARA OBRAS SOCIALES
Por su parte, el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano, explicó para qué sería destinado el dinero depositado por las religiosas. “Ustedes pueden mirar ahí, se está haciendo un edificio para ampliar las aulas de clase y otras obras sociales porque ellas tienen dispensarios y tienen otras acciones”, dijo Brenes.
Señaló que muchas veces optan por invertir el dinero, porque en el momento que lo poseen a veces no están preparados para iniciar una obra para lo cual están destinados esos fondos.
Y en este caso a las monjitas del Teresiano “se les ofreció que se podía resguardar ese dinero, que podían ganar un interés, creo que es justo que ese dinero se les regrese a las hermanas porque no es de ellas, sino para una obra social”.
LA PRENSA trató de conocer la versión de Montealegre, pero aunque en una ocasión respondió a su teléfono celular y pidió que se le llamara posteriormente porque estaba en un banco, después no respondió las llamadas.
Por su parte Roberto Bendaña, expresó: “Vi las declaraciones (de Granera), pues yo estoy tratando de ver cuál es el instrumento, cuál es el vehículo al que se refiere (Montealegre) y que me informen y estar al tanto”.
“Al igual que ustedes (sé) que el señor Héctor Botero está aquí en el país. Entiendo pues que junto con él están buscando el financiamiento y buscar cómo con los activos hacerle frente a las deudas. Específicamente a las monjitas”, sostuvo Bendaña, quien dijo no contar con los detalles de cómo obtendrán ese dinero.
Bendaña también fue consultado sobre lo que declaró Paguaga al llegar el martes a la Fiscalía, en cuanto a que él y Montealegre saben dónde está el dinero. Bendaña indicó que desconoce por qué dijo eso Paguaga y debería ser más explícito.
“Yo tengo estados financieros que comprueba que no está en Café Don Paco, y que Café Don Paco contaba en algún momento con los estados financieros donde sí existía una deuda con Panamá, pero no era por el monto de las hermanas y se canceló”, manifestó Bendaña quien asegura que esto lo presentó también en la Fiscalía. El lunes la Fiscal Adjunta, Ana Julia Guido, dijo que Bendaña admitió que recibió 400,000 dólares del dinero de las monjas, pero no dijo a dónde fue a parar.
Sobre esto Bendaña, dice que dejó copia del contrato de cancelación del crédito d e los 400,000 (dólares) “es un documento legal”, alegó. Y como no es gerente ni lleva la parte contable no pudo presentar ni el cheque ni el recibo de la sociedad panameña.
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