Paguaga ya no quiere hablar
Elízabeth Romero
“Nunca en mi vida he estafado a nadie, ustedes que son buenos a investigar, investiguen mi trayectoria en los últimos 30 años y van a ver que nunca he estafado a nadie”.
Así reaccionó Hugo Paguaga, uno de los tres mencionados en la denuncia por supuesta estafa investigada por la Fiscalía, que fue presentada por la representante de la Compañía Santa Teresa de Jesús, hermana Ángela Cuadra.
Sequeira también ha solicitado la intervención de la Superintendencia de Bancos y Procuraduría General de la República, por considerar que entre los delitos en que incurrió esta sociedad está el lavado de dinero y crimen organizado, lo cual para Paguaga es “absurdo”.
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Ella reclama el pago de 526,433 dólares, depositados a la sociedad International Investments and Financial Services, Inc., con sede en Panamá.
Paguaga fue citado ayer por segunda vez a la Fiscalía. Al ingresar al recinto, ante preguntas de los periodistas, alegó desconocer dónde está el dinero reclamado por las religiosas.
“Yo no recibí ese dinero directamente, cuando salga les voy a decir”, dijo. Casi tres horas después evitó responder las interrogantes de los periodistas. “¿En manos de quién quedó (el dinero)?”, le consultó uno de los periodistas.
Paguaga respondió: “Ese dinero se les prestaba a empresas de Álvaro Montealegre, ese dinero directamente pasó a un préstamo de Café Don Paco SA y ahí tiene que estar, porque según los récords no ha sido pagado”.
A criterio de Paguaga, tanto Montealegre como Roberto Bendaña, ambos bajo investigación, “saben dónde está el dinero”.
Respaldo y crítica
El obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, comentó a LA PRENSA que según las normas de constitución y el Código de Derecho Canónico, las órdenes religiosas tienen derecho a resguardar e invertir el dinero y “a darle vuelta”.
“Creo que las hermanitas hicieron eso, pero uno tiene que saber elegir en quién va a poner su capital, sobre todo, una de las cosas que más se nos recomienda es tener ojo de las fuentes de ese capital, si proviene del narcotráfico ese capital o proviene de acciones ilícitas, ahí ciertamente no podemos ni siquiera soñar en colocar los pocos recursos que se tienen”, manifestó el religioso.
Mata dijo que igual que las monjas del Teresiano, la Conferencia Episcopal cuenta con un fondo, reunido entre las parroquias y el aporte personal de los sacerdotes, que sirve “para auxiliar a los sacerdotes inválidos y ancianos”.
“Y nuestra preocupación es que ese dinero no se devalúe, sino darle vuelta y que reproduzca y por eso se piensa en bancos sólidos”, expresó.
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