Eddy López Hernández
“Con las capacitaciones nos dimos cuenta del error que estábamos haciendo, porque nos quemábamos la cara, los brazos, primero mi salud, el ahorro que tengo de leña, cocino más rápido, la comida se hace a lo natural en la temperatura”, dijo.
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Unas 200 familias serán beneficiadas con la construcción de nuevas cocinas en la comarca de Chacraseca, proyecto apoyado por la Cooperación Austríaca y la coordinación del doctor Elmer Zelaya.
Serán historia las cocinas tradicionales que gastan más leña y producen mayor cantidad de humo.
Las nuevas cocinas están hechas con piedras canteras, botellas de vidrio vacías y arena, tiene un intercambiador de calor, una parrilla, una chimenea y está recubierta de cerámica. Para alimentarlas se pueden utilizar ramas.
En la comunidad Chacraseca, del municipio de León, se consume alrededor de 25 kilogramos de leña por día, según el doctor Zelaya. Se utilizan unas sesenta manzanas de bosques al año para tal fin.
Según el doctor Elmer Zelaya, creador de la Cocina Crucita, lo que se pretende es enseñar a la gente que produzcan su cocina y las armen. “Nosotros esperamos que sea una contribución para Nicaragua y el medioambiente”, expresó.
Celia Calderón, de 56 años, líder comunitaria de Chacraseca, asegura que gracias a estas nuevas cocinas ha mejorado su calidad de vida tanto económicamente como en salud.
“Es el organismo Chica quien nos ha beneficiado y nos ha venido a ayudar con esto de los fogones, porque nos enfermábamos más, mis nietos padecían mucho de asma cuando teníamos el fuego abierto, cada mes estábamos en el hospital con neumonía, pero gracias a Dios hemos salido beneficiadas con estas cocinas y nos ha venido a ayudar con la salud y económicamente”, expreso Calderón.
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