Saúl Martínez
El código de barras es uno de los problemas que tienen las mujeres para llevar el cereal de ojoche a los supermercados y al exterior. Sin embargo afirman que el trámite avanza.
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Las integrantes del Consejo de Mujeres de Occidente (CMO) ocuparon durante dos días la calle sur del templo San Antonio, en la ciudad de Chinandega, para ofrecer lo que producen: cereal de ojoche, ropa, cerámica, artesanías, miel de abejas, granos, lácteos, verduras y frutas.
“Estamos en busca de esta iniciativa que la mujer pueda desarrollarse económicamente para que no dependa, por eso tratamos de establecer esta alternativa”, dijo Teresa Delgado Martínez.
Al sitio llegaron los camarones de Puerto Morazán, la cerámica de la comarca El Ojoche de Somotillo, la verdura y cereal del norte de Chinandega y artesanías de La Paz Centro, de León.
Petrona Pérez, de la Península de Cosigüina, El Viejo, manifestó que el Consejo de Mujeres de Occidente se implementó tras la salida de la Cuenta Reto del Milenio en momentos que decidieron no perder el apoyo y la organización que habían alcanzado. En estos momentos tienen el apoyo de ICCO de Holanda.
Diversos motivos de barro, entre estas canastas fruteras, alcancías, campanas, procedentes de La Paz Centro, León, se vendieron en la feria.
EL CEREAL
En la feria, Armenja Vílchez expuso el cereal de ojoche. Ella es una de las asociadas que adquiere y procesa ese producto en el municipio de San Pedro de Potrero Grande, fronterizo con Honduras.
“Somos 27 mujeres en estos momentos estamos en la recolección de la semilla. Este producto tiene muchas proteínas y se han recibido distintas capacitaciones para elaborar un producto de calidad”, expresó.
Según Vílchez, en las ferias que se organizan en los 13 municipios de Chinandega siempre tienen buena demanda.
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