- 12 años tiene el menor que tocó la mano de la mujer para ofrecerle caramelos. El niño es hijo de Juan Palacios Centeno, quien por defenderlo, murió asesinado en la balacera del pasado viernes.
[/doap_box][doap_box title=» Seguridad en serias dudas» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
En épocas festivas las autoridades incrementan el número de agentes policiales. Cincuenta, a veces cien agentes son puestos para resguardar la zona durante las épocas de mayor tráfico.
Ante esa necesidad de protección surgieron los vigilantes voluntarios, que reunidos en ocho grupos, suman un total de 150. Aún así son insuficientes. 150 hombres que buscan garantizar la paz y seguridad de al menos 150 mil personas todos los días, parece una tarea imposible en el Mercado Oriental.
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En épocas festivas las autoridades incrementan el número de agentes policiales. Cincuenta, a veces cien agentes son puestos para resguardar la zona durante las épocas de mayor tráfico.
Ante esa necesidad de protección surgieron los vigilantes voluntarios, que reunidos en ocho grupos, suman un total de 150. Aún así son insuficientes. 150 hombres que buscan garantizar la paz y seguridad de al menos 150 mil personas todos los días, parece una tarea imposible en el Mercado Oriental.
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Wilih Narváez y Noel gallegos
La Policía Nacional capturó ayer al vigilante José Narciso Rocha Pichardo, de 47 años, único investigado por la balacera registrada el viernes en el Mercado Oriental que dejó dos comerciantes fallecidos y una mujer entre la vida y la muerte.
Rocha coincide con las características que han brindado los testigos sobre el pistolero: cuarentón, alto, calvo y de piel blanca. El sospechoso fue sacado de una vivienda del barrio Waspam Norte y al ser llevado a la delegación se cubrió el rostro con una camisa blanca.
Una cuñada del vigilante, quien prefirió omitir su nombre, señaló que el día del crimen Rocha pasó en su casa dormido, ya que trabaja como guarda de seguridad.
El comisionado mayor Noel Cruz, jefe del Distrito Cuatro de Policía, manifestó que aún no tenían nada concreto y que verificaban mediante reconocimiento fotográfico si el vigilante tuvo alguna responsabilidad en el incidente donde fallecieron los comerciantes Juan Carlos Palacios, de 36 años y el vendedor de desinfectantes Mario Ricardo Morales Galo, de 79 años.
Judith de los Ángeles Hernández, de 26 años, resultó herida y está grave en el Hospital Alemán Nicaragüense.
Los hechos
La discusión se originó porque un adolescente, hijo del comerciante Juan Carlos Palacios, le tocó la mano a la pareja de un comprador, ofreciéndole caramelos. El hombre regañó al menor, lo que provocó el enojo de su padre, quien discutió con el hombre y lo retó a golpes.
El sujeto sacó su pistola y realizó varias detonaciones, pegando primero un balazo de muerte a Palacios. Su sobrina Judith Hernández, le reclamó al enfurecido hombre, quien le respondió con otro balazo que le impactó en el tórax.
Otro de los disparos alcanzó a Mario Ricardo Morales Galo, de 79 años, comerciante de ese sector que estaba en el lugar.
Centeno fue sepultado ayer en el Cementerio General de Managua. María Palacios Centeno lamentó la muerte de su hermano y pidió a las autoridades que el caso no quede impune. Mientras Morales Galo, la otra víctima, fue enterrado en la ciudad de Masaya.
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