BAGDAD/AFP
Mortíferos enfrentamientos y explosiones tuvieron lugar este domingo en un campo de refugiados iraníes en Irak, en el que, según un grupo iraní, las tropas iraquíes mataron a 47 personas, lo que las autoridades iraquíes niegan.
Los Muyahidines del Pueblo de Irán, un grupo de oposición al régimen de Teherán, del cual un centenar de miembros vive en el campo de refugiados Ashraf, a unos 40 km al noroeste de Bagdad, cerca de la frontera con Irán, denuncian «un ataque mortífero lanzado por orden (del primer ministro iraquí) Nuri al Maliki», alegaciones que rechazan las autoridades iraquíes.
Los hospitales locales informaron de dos soldados iraquíes muertos y otros tres heridos, que las autoridades atribuyen a un ataque de los residentes del campamento contra brigada de seguridad del campo.
Las fuentes médicas no reportaron víctimas entre los residentes del campo de Ashrad.
Según declaraciones de la agencia de refugiados de la ONU, se habría usado «la fuerza» y «un número de personas murieron o resultaron heridas». La misión de las Naciones Unidas en Irak pidió que el gobierno iraquí investigue este incidente.
Las autoridades iraquíes y portavoces de los muyahidines dan diferentes versiones sobre los disturbios del domingo, y no estaba claro de inmediato qué causó las explosiones y los enfrentamientos que se registraron.