[/doap_box][doap_box title=»Deserción es mínima, pero cuenta» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
En el Edgard Arbizú, por ejemplo, los 1,300 estudiantes son atendidos, una parte en el colegio Rigoberto Cruz y los de primaria en las oficinas de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), situada en las Américas Uno.
La directora, Magda Morales, dijo que esta situación, ha provocado deserción. “Ha habido poca deserción, pero se han ido”.
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Jeniffer Castillo Bermúdez
Desde abril de este año, los estudiantes del colegio Edgard Arbizú, en Managua, están esperando su escuela nueva y no les cumplen.
El Ministerio de Educación (Mined) se las prometió desde diciembre del año pasado, cuando empezaron a reconstruirla. En ese momento anunciaron que la reconstrucción tardaría cuatro meses.
Sin embargo, “aún no está lista. Nos dijeron que a finales de abril la entregarían, después nos dijeron que en julio, pero todavía la siguen construyendo”, aseguró la directora, Magda Morales.
Esta situación, explicó el viceministro de Educación para asuntos de infraestructura escolar, Marlon Siu Bermúdez, se debe a retrasos reportados por las empresas constructoras.
En ese situación están cuatro colegios. “En Managua este año ejecutamos un plan de reconstrucción de diez centros donde se están invirtiendo diez millones de córdobas en cada uno. De esos, dos ya fueron inaugurados, cuatro están listos y otros cuatro están pendientes, pero esperamos ya el otro mes tenerlos listos”, dijo Siu.
En el colegio Edgard Arbizú estudian 1,300 estudiantes, según Morales, pero una vez reconstruido su capacidad será de 1,600 estudiantes.
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