ONU: Inspectores en Siria
Washington/AP
El presidente Barack Obama se preparaba ayer para la posibilidad de lanzar un ataque estadounidense unilateral contra Siria en cuestión de días luego que Gran Bretaña descartó hacerlo en una sorprendente votación en el Parlamento.
A pesar de los obstáculos para formar una coalición internacional, Obama parecía mantenerse firme y sus asesores dijeron que podría estar dispuesto a actuar contra Siria por su cuenta. “El presidente de Estados Unidos es elegido con el deber de proteger los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos de América”, expresó Josh Earnest, portavoz de la Casa Blanca.
“Siria, con su pueblo que resiste y su valiente Ejército, está decidido a erradicar el terrorismo apoyado por Israel y los países occidentales”, declaró Asad ante una delegación yemení en Damasco, según la televisión estatal. “El pueblo es garante de la victoria”, añadió, inquebrantable a pesar de las amenazas.
A la espera de una decisión, Reino Unido desplegó seis aviones militares Typhoon en una de sus bases en Chipre. Estados Unidos envió al Mediterráneo cinco buques destructores equipados con docenas de misiles Tomahawk. Mientras, Rusia, aliado del presidente sirio, anunció también el envío de un buque antisubmarino y un barco lanzamisiles al Mediterráneo.
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Incluso antes de la votación en Londres, Estados Unidos se preparaba para actuar sin la autorización formal de las Naciones Unidas, donde Rusia ha bloqueado los esfuerzos por buscar una resolución que autorice el uso de la fuerza, y sin la del Capitolio. Pero Washington esperaba que Gran Bretaña, uno de sus principales aliados, se uniera al esfuerzo.
TRATAN DE CONVENCER A LEGISLADORES DE EE. UU.
Altos funcionarios estadounidenses hablaron con ciertos legisladores durante más de noventa minutos en una teleconferencia anoche para explicar por qué creen que el gobierno de Bashar al Asad es el culpable de un presunto ataque con armas químicas la semana pasada.
Los legisladores de ambos partidos han estado presionando a Obama para que proporcione una razón legal que garantice una acción militar y que especifique cuáles serían los blancos. También le piden evidencias firmes que vinculen a Asad con el ataque del miércoles 21 de agosto, que según la oposición de Siria dejó 1,500 muertos.
Bob Corker, senador republicano por Tennessee y el miembro de mayor jerarquía de su partido en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, manifestó que la “fuerte evidencia del uso continuo de armas químicas por parte del régimen de Asad amerita una respuesta militar”. Corker respalda avanzar contra Siria en forma limitada.
Aún está por verse si los escépticos quedaron convencidos, dada la expectativa de que las autoridades retendrán información secreta con el fin de proteger a sus fuentes y métodos de inteligencia.
En Londres, el primer ministro David Cameron argumentó que un ataque militar sería legal bajo bases de ayuda humanitaria. Pero enfrentó profunda presión de los legisladores, y ya había prometido que no ordenaría una acción militar hasta que un equipo de expertos de la ONU en armas químicas que se encuentra en Siria dé a conocer sus hallazgos sobre el ataque.
En breves comentarios después de la votación, Cameron manifestó que, aunque él cree en una “respuesta dura” al uso de armas químicas, respetará la voluntad de la Cámara de los Comunes. Cameron, admitió que “no existe un ciento por ciento de certeza”, del uso de armas químicas.
Aún no es seguro que Washington tenga que actuar solo. Francia anunció que sus fuerzas armadas “han sido colocadas en posición de responder” si el presidente Francois Hollande compromete fuerzas a una intervención en Siria.
Obama habló ayer con la canciller alemana Angela Merkel. Alemania efectuará elecciones el próximo mes, por lo que es improbable que la canciller meta a su país a un conflicto militar. Merkel habló a su vez ayer, vía telefónica, sobre Siria con el presidente ruso Vladimir Putin, insistiéndole que el ataque con armas químicas “requiere una reacción internacional”, dijo Steffen Seibert, portavoz de Merkel.
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