Lucydalia Baca Castellón
Que cada uno de los cien ganaderos con los que trabajan establezcan en sus fincas sistemas de registro, ordeño limpio y alimentación de verano, es la meta de los 40 entrenadores comunitarios del programa Ganadería Empresarial (Gana) que ejecuta TechnoServe, en comunidades de Matagalpa, Jinotega y las Regiones Autónomas del Atlántico Norte y Sur.
Estos fueron aportados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), a través de granos y productos agrícolas que serán vendidos para recaudar los fondos.
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Los ganaderos están registrando los datos de nacimiento, enfermedades, partos y todos los eventos relevantes de cada animal. También el estado de la producción y la inversión en cada finca, explica Omar Fonseca, entrenador de la zona de Nueva Guinea. Señala que aunque es difícil para el productor llenar registros, esto les permitirá tomar decisiones más acertadas encaminadas a mejorar la producción.
A tan solo unos meses del inicio de la implementación de estas prácticas, Óscar Suárez, entrenador de la zona de Muelle de los Bueyes, considera que ya comienzan a percibir cambios, en situaciones tan cotidianas como el tratamiento de enfermedades comunes como la diarrea. Antes aparecía la enfermedad en los animales y ellos la trataban como se les ocurría. Ahora, identifican adecuadamente los síntomas, los registran y en base a estos aplican el tratamiento.
“Por eso iniciamos con eso (los registros). Luego continuaremos con las prácticas productivas como ordeño limpio y alimentación de verano”, explica Yesenia Argüello, coordinadora de entrenamiento de TechnoServe.
Con estas y otras acciones que se implementarán durante la ejecución del proyecto, que inició en octubre del 2012 y está previsto concluya en el 2015, se pretende que 4,000 ganaderos que poseen entre 10 y 40 vacas de ordeño (paridas) incrementen la producción de leche de tres litros diarios, que es el promedio nacional actual, hasta cinco litros. Además se busca reducir a 12 meses el intervalo entre cada parto que actualmente alcanza hasta los 30 meses.
Además de elevar la cantidad de leche y terneros, estas buenas prácticas también mejorarán la calidad de ambos productos..
Según Fonseca, actualmente se aplican prácticas empíricas aprendidas hace veinte o más años y la idea es completar estos conocimientos con asistencia técnica.
Para vencer la resistencia de los productores al cambio de prácticas, los entrenadores no llegan a indicar lo que se tiene que hacer sino que usan una metodología más participativa que toma en cuenta la experiencia y el conocimiento del ganadero y en base a este se va creando el nuevo conocimiento.
“Con esta metodología lo que queremos es demostrarle al productor la importancia de estas prácticas que les están enseñando a través de los entrenamientos y además motivarlos por los beneficios que pueden obtener”, expresa Argüello.
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