Elízabeth Romero
Como «un reclamo justo», califican las religiosas de la compañía Santa Teresa de Jesús la denuncia que presentaron ante la Fiscalía a fin de que la sociedad International Investments and Financial Services, Inc honre la deuda que tiene con ellas. De esta manera las religiosas rompen el silencio que han mantenido en este caso desde que denunciaron en la Fiscalía a Roberto Bendaña y Álvaro Montealegre por presunta estafa.
«Consideramos que nuestra denuncia escrita y entregada en el Ministerio Público expresa una palabra clara de un reclamo justo, por lo que hemos decidido no brindar declaraciones a los medios de comunicación que pueden ser susceptibles de perjudicar a personas, cuando lo que condenamos son los hechos que van en contra de la justicia y de la ética cristiana en la que creemos», dice esa congregación a través de un comunicado.
Al tiempo que agradecen los numerosos gestos de solidaridad, a través de los cuales dicen les trasnmiten «la confianza depositada en nosotras y el ánimo que nos comunican para defender hasta el final, en justicia, unos bienes que están destinados al beneficio de la población que atendemos a través de nuestras obras».
Las religiosas ratifican en el comunicado la denuncia por estafa presentada ante el Ministerio Público en contra de Bendaña y Álvaro Montealegre Rivas, que aclaran aparecen como presidente Roberto Bendaña y Montealegre como tesorero, según el acta constitutiva que se les presentó.
Y según dicen, dirigen las explicaciones a exalumnos y padres de familia vinculados a ellas, alumnos, educadores, personal y personas que apoyan de diferentes maneras la labor social que ellas desarrollan entre los más necesitados y a la ciudadanía en general.
Explican que todos los recursos económicos de la congregación son administrados » con el único fin de ponerlos al servicio de la niñez y la juventud del pueblo nicaragüense a través de nuestros colegios y de obras sociales. Atendemos a más de cuatro mil alumnos-as, de los cuales el 75 por ciento son de muy escasos recursos. Tenemos también otras obras sociales orientadas a la atención de la salud, al cuidado de niñas en riesgo social y misiones pastorales en zonas rurales».
Y señalan que «en la búsqueda de opciones que nos permitieran ampliar y mejorar las acciones benéficas a las personas que servimos, establecimos relación con una persona que se nos presentó como una entidad financiera sólida, seria, estable y con suficiente respaldo, la que se identificó como International Investments and Financial Services, Inc».
En esa sociedad explican colocaron dinero de la congregación en certificados a plazo fijo «y al vencerse los certificados, el 1 de octubre del 2012 y el 7 de Julio del 2013, reclamamos los pagos correspondientes, que a la fecha de nuestra denuncia (20 de agosto del 2013), asciende al monto de US$ 526,433.18 (dólares) sin que la supuesta entidad financiera hiciera efectivo el pago».
En su comunicado las religiosas señalan que durante todo el mes de julio agotaron los medios posbiles a fin de obtener una respuesta positiva, y mencionan que lo hicieron de manera escrita a través de correos electrónicos, llamadas telefónicas y reuniones personales con Montealegre, «sin obtener una respuesta clara a nuestro caso ni sobre la situación financiera real de la supuesta entidad financiera».
Y afriman que decidieron denunciar el caso «al verificar la falta de transparencia, ocultación de información y engaño al que fuimos sometidas por International Investments and Financial Services, Inc».
A su vez dicen que el fin de la denuncia es para que esa empresa y las acciones cometidas en perjuicio de la congregación y de las personas que se benefician de sus obras y programas sociales, fueran investigadas «y se procediera conforme lo establece la legislación penal de nuestro país, con el objetivo de recuperar el dinero de nuestra congregación».