NUEVA YORK/AFP/EFE
Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU no alcanzaron un acuerdo ayer sobre una propuesta de resolución británica que justificaba una intervención militar en Siria, y Londres aseguró que no habría ataque antes de que se conozcan los resultados de la investigación de la ONU.
[/doap_box][doap_box title=»Cuatro días de investigación» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, indicó que necesitarán cuatro días para finalizar su misión en el terreno, antes de realizar los análisis científicos y elaborar un informe.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, se declaró “profundamente contrario a las intervenciones militares. No hay muchas huellas en el mundo de intervenciones de este tipo que hayan sido positivas”. “No hablo por mi organización, porque no hemos tenido una discusión al respecto”, aclaró.
Cuba, Bolivia, Ecuador y Venezuela rechazaron una intervención militar y advirtieron del peligro que ello representaría para la estabilidad en Medio Oriente.
[/doap_box]
Según el Gobierno británico, el proyecto de resolución presentado al Consejo autoriza “todas las medidas necesarias en virtud del capítulo VII de la Carta de la ONU para proteger a los civiles de las armas químicas” en Siria. Ese capítulo prevé medidas coercitivas que pueden implicar desde sanciones hasta una operación militar. Pero es improbable que se adopte esta resolución.
“El secretario general de la ONU debe poder dirigirse al Consejo de Seguridad inmediatamente tras el fin de la misión del equipo”, indica el texto de la moción, que agrega que “hay que desplegar todos los esfuerzos para obtener una resolución (…) que apoye una acción militar antes de que dicha acción sea decidida”.
Estados Unidos y Gran Bretaña no ven ninguna posibilidad de que se vote la resolución presentada ayer por la oposición de Rusia. El canciller británico, William Hague, además, insistió en que hay que actuar incluso sin el aval de la ONU frente a un “crimen contra la humanidad”.
Para justificar una posible operación, Downing Street indicó que Cameron y el presidente Barack Obama, “no tienen ninguna duda de la responsabilidad del régimen de Asad” en el “ataque químico”.
OBAMA AÚN NO DECIDE
El presidente Obama expresó ayer a la cadena PBS que “no ha tomado aún una decisión, pero la norma internacional contra el uso de armas químicas tiene que ser mantenida”. Agregó sin embargo que ha “llegado a la conclusión de que un compromiso militar directo, participación en la guerra civil en Siria, no ayudaría a la situación en el terreno”.
Aunque una fuente diplomática informó que una intervención de la OTAN no está en el orden del día, la Alianza Atlántica aseguró que la utilización de armas químicas “no puede quedar sin respuesta”, refiriéndose al supuesto ataque con armas químicas del 21 de agosto cerca de Damasco.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, advirtió que un ataque provocará una “desestabilización aún mayor de la situación en el país y la región”. Rusia considera que el Consejo de Seguridad debe esperar el informe de los expertos de la ONU.
Irán también advirtió que una intervención estadounidense sería “un desastre para la región”. Pero la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), integrada por 57 países musulmanes, pidió ayer que se lleve a cabo una “acción decisiva” contra Damasco.
El primer ministro sirio, Wael al Halqi, expresó ayer que Siria será “el cementerio de los invasores”. En las últimas 48 horas, el Ejército sirio comenzó a posicionarse, principalmente en Damasco, Homs y Hama, con “decenas de sedes del mando militar y del mando de brigadas evacuadas para reinstalarse en otro lugar”, según una ONG siria.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A
