Cuando su padre, el legendario Vicente Fernández, aprobó el resultado plasmado en Confidencias, Alejandro Fernández supo que había logrado el mejor álbum de su carrera.
A finales de 2012, “Chente” se preparaba para una cirugía en la que le extirparían un quiste en el hígado cuando Alejandro Fernández le mostró las 14 canciones que dan vida a su nueva producción discográfica, en la que destaca Me olvidé de vivir, el tema para el que la leyenda de la música popular mexicana unió voz con el menor de sus hijos.
Fernández recopiló nuevas versiones de algunas baladas del cancionero popular iberoamericano que le acompañaron durante su niñez, proyecto en el que además de su padre, participaron la cantante estadounidense Christina Aguilera y el británico Rod Stewart.
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