Félix Rivera M.
Sobre la denuncias de los familiares del reo fallecido y de los Derechos Humanos, dijo: “Estamos investigando por aparte si hubo responsabilidad de algunos policías en este caso y determinaremos si hubo fallas en el área de control de detenidos y los autores de esta golpiza y otras lesiones en su defensa pueden argumentar cualquier cosa, mientras nosotros no estamos ocultando nada y estamos investigando a fondo”.
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Mientras la Policía de Jinotega insistió en acusar a cuatro reos de golpear, robar y cometer abusos contra los reclusos, además de causar la muerte de un interno el pasado domingo, los señalados dijeron que fueron oficiales los que amenazaron y causaron la muerte de Digno Francisco Castro.
Castro murió el pasado domingo en el hospital de Jinotega adonde fue llevado tras haber sido apaleado en una celda policial el sábado.
Mario José Castro, hermano del fallecido, declaró: “Mi hermano deducía que es posible que la Policía les hubiera dado algún derecho a los que lo golpearon y yo he estado preso en varias ocasiones y he presenciado que cuando alguien llega violento, los policías de turno les dicen que controlen a ese hombre y no me explico cómo le hicieron semejante zanganada sin haber llegado violento”.
Jilma Altamirano, quien coordina el Centro de Derechos Humanos de Jinotega, dijo que “mientras hacía una diligencia en la Policía Mario Martínez González, denunció que en la celda número uno lo habían agarrado a golpes agrediéndolo unos sujetos a quienes identificó como Zacatito y Chinta y que se suponen son dos de los cuatro hombres que golpearon a Digno Castro Miranda, el reo que murió después de la golpiza”.
Los cuatro reos señalados negaron ser agresores de otros reclusos y acusaron a los policías de haber golpeado a Castro. “Aquí hay policías corruptos, que por dinero pasan drogas a los reos, celulares y en el caso de Digno ya la policía lo traía bien golpeado al momento que lo capturaron y el año pasado él estuvo preso y nos contó que la Policía lo había amenazado con que lo iban a matar”, dijo Erwin José Herrera Reyes.
Raúl González Mercado, otro de los acusados de la paliza de Castro, dijo: “Nosotros estábamos en la celda número uno y cuando a ese señor lo metieron a la celda ya iba bien golpeado y al siguiente día se lo llevaron al hospital donde nos dimos cuenta que murió”.
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