Emir Alfaro/Bilwi
El Estadio Ernesto Hooker era una locura Todos querían estar adentro, ver a su equipo coronarse. Se juntaban en las graderías, de pie, arrimados a la malla, sin perder nunca la amabilidad ni la alegría.
Más de 2,000 personas dentro del estadio y otros cientos más afuera, en bancas detrás de la barda o en árboles, antenas o techos. Así se vivió en Puerto Cabezas la final ante el Bóer, con aficionados desde las 6:00 de la mañana haciendo fila para entrar al estadio o con miles en la caravana del equipo campeón, la Costa Caribe.
Las más de cinco horas de espera parecía que se volvían un infierno con las cuatro carreras del Bóer en el primer inning ante la estrella de Puerto, Oscar Chow, con el silencio invadiendo las tribunas, solo retumbando los tambores de los veinte aficionados boeristas que decidieron retar a los locales.
Pero la preocupación y desánimo no duró mucho, gracias a jonrón de Dwigth Britton que los metió en la pelea y a par de carreras más por batazo difícil por el short de Debrie Benett que les permitió empatar las acciones.
Otro jonrón de Darrell Campbell en el segundo episodio que puso el marcador 7-4 desató la fiesta en el estadio, adornado con colores rojo y blanco, así como amarillo y verde, usados por el equipo en su uniforme.
Al caer el out final, con Elvin Orozco levantando los brazos al creador, jugadores y aficionados se lanzaron a abrazarlo, cargando en hombros a los lanzadores Armando Montenegro, Chow y Orozco, que no es cosa fácil. Mientras otros recorrían el terreno al son de la comparsa, al ritmo de palo de mayo.
Cientos se sumaron en la caravana, taxis, motos, camiones, camionetas, vitoreando “Campeones, campeones”, “Viva la Costa”, mientras en todos los lugares sonaba: “La costa será campeón, por el poder del rondón”.
Si bien quedó demostrado que esta es una de las mejores aficiones del béisbol nacional, llegando desde comunidades alejadas y de otras regiones como Bluefields, Bonanza, Rosita, Siuna, e incluso desde Managua, también se demostró que los gobiernos locales necesitan mejorar las condiciones del estadio para acoger partidos en próximos torneos.
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