Silvio García desde hace diez años trabaja como conserje. Sus oportunidades laborales fueron limitadas durante muchos años porque tiene una discapacidad intelectual motora. Kenia Estrada, directora del Centro de Jóvenes con Discapacidad de Diriamba, explica que la mayoría de las empresas no cumplen con las disposiciones de incluir a más de alguna persona con discapacidad. “Tenemos doce años de estar aquí en Diriamba. Atendemos a cincuenta jóvenes discapacitados para que puedan integrarse laboralmente. La demanda es mucha más pero, debido a que no hay espacio, se priorizan algunos casos”, explicó.
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