El Gobierno de Siria advirtió ayer a Estados Unidos de que atacar su país “no será un picnic para nadie bajo ninguna circunstancia, porque una agresión tendría graves repercusiones y sería una bola de fuego que haría arder todo Oriente Medio”.
En extractos de una entrevista difundidos por la televisión estatal siria, el ministro de Información, Omran al Zubi, consideró que las presiones de Estados Unidos son una “pérdida de tiempo” y señaló que el Gobierno sirio “continuará su combate contra el terrorismo hasta el final”.
Asimismo, el ministro reiteró la posición de su gobierno de que las tropas leales al presidente Bashar al Asad “no han usado ni usarán” armamento químico, como los acusa la oposición y los rebeldes.
ACUSACIONES VAN Y VIENEN
El régimen sirio y los rebeldes se acusaron mutuamente ayer de haber recurrido a armas químicas en el conflicto en Siria. Ante esas acusaciones, la ONU envió ayer a un emisario para intentar obtener la autorización de investigar lo más rápidamente posible.
En un comunicado, una fuente militar aseguró que “unos 20 soldados fueron trasladados de urgencia al hospital tras haber inhalado agentes químicos en Yobar, y algunos de ellos se encuentran en estado crítico”.
Además, el Ejército habría descubierto supuestamente medicinas de una compañía farmacéutica germano-catarí contra la inhalación de agentes químicos, así como un gran número de máscaras antigás.
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Después de que la oposición acusara al gobierno de haber recurrido a gases tóxicos, en los ataques en la región de Damasco el miércoles, el organismo Médicos Sin Frontera (MSF) informó ayer en un comunicado que “tres hospitales de la provincia de Damasco apoyados por Médicos Sin Fronteras han informado a la organización internacional médico-humanitaria de la llegada de aproximadamente 3,600 pacientes con síntomas neurotóxicos en un período de menos de tres horas durante la mañana del pasado día 21, de los cuales 355 fallecieron”.
La ONG es la primera fuente independiente que confirma implícitamente la utilización de armas químicas en la región de Damasco, aunque dejó claro que “no puede confirmar científicamente la causa de estos síntomas ni establecer la autoría de ese ataque”.
OBAMA ANALIZA SITUACIÓN
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reunió ayer con sus consejeros en seguridad para discutir acerca de una eventual respuesta al gobierno sirio por su presunta utilización de armas químicas, mientras el Pentágono anunció estar preparado para una acción militar.
La Casa Blanca informó en un comunicado “en coordinación con sus socios extranjeros y a partir de decenas de testimonios y registros de los síntomas presentados por las personas fallecidas, la comunidad de inteligencia de Estados Unidos continúa examinando los hechos para tener certeza sobre lo ocurrido”.
Obama y el primer ministro británico, David Cameron, hablaron ayer por teléfono y expresaron su “grave preocupación” por las informaciones que dan cuenta del uso de armas químicas contra civiles por parte del régimen sirio. Un comunicado de la Casa Blanca sostiene que ambos líderes “continuarán consultándose” acerca de “la posible respuesta de la comunidad internacional a esa utilización de armas químicas”.
Obama “recibió también el abanico de opciones que solicitó para que EE. UU. y la comunidad internacional consideren a la hora de responder al uso de armas químicas”, agregó la presidencia.
El viernes, el secretario de Defensa de EE. UU., Chuck Hagel, anunció el despliegue de medios militares para ofrecer a Obama “opciones” en el caso de que este decida intervenir en Siria. Entre estos está el envío al Mediterráneo de un cuarto destructor equipado con misiles de crucero, informó una fuente del Pentágono.
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