Amalia Morales y Martha Vásquez
II parte y última
En el Tribunal de Familia, donde funcionan seis juzgados, el reclamo de pensiones de alimentos son el pan de cada día.
“El día que no entre un caso, creo que esto deja de ser juzgado de familia”, dice medio en broma el juez José Ramón Barberena, del Juzgado Cuarto.
Barberena explica que las pensiones se demandan por tres vías legales: de manera directa, a través de divorcios, o bien, también se reclama pensión cuando se demanda la investigación de paternidad.
Las tres situaciones, que al final buscan garantizar la manutención de los hijos, suman alrededor del sesenta por ciento de los expedientes que se tramitan en este juzgado.
Liliam Sosa, directora de la Unidad de Omisión Deliberada de Alimentos del Ministerio Público, dice que a veces los jueces fijan un monto de 35 por ciento, entonces “¿cómo vamos a saber la cantidad exacta de cuánto gana un zapatero, por ejemplo?”, pregunta Sosa. Por ese problema han sido rechazadas 18 acusaciones.
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De todas, la más novedosa es la investigación por paternidad, dice el juez, y explica que ha habido casos raros en que la paternidad, a través de la prueba de ADN, es negativa, sin embargo, la pensión no tiene carácter devolutivo. Recuerda una vez el caso de un hombre que al final se comprobó que no era el papá de ninguno de los cuatros hijos, se suspendió la pensión de alimentos, pero no se devolvió lo que había dado. Pero estos casos son mínimos.
Aunque la demanda de pensión suele aparecer durante el proceso de divorcio, también es una demanda frecuente entre madres solteras.
Los reclamos de pensiones para los hijos también son el plato fuerte en las audiencias libres que se celebran los martes y viernes en el Tribunal de Familia.
Barberena dice que si bien ha crecido el número de demandas, considera que el incumplimiento es alto, y, en el caso de los jueces de familia, no hay posibilidad de usar la coerción.
ONG, BUFETES, MIFAMILIA
Para el reclamo de una pensión, la ruta puede empezar en el Ministerio de la Familia (Mifamilia), en una organización de mujeres, bufetes de abogados, el Ministerio Público, las comisarías de mujer en los diferentes distritos policiales, o también en la Defensoría Pública, donde los martes y viernes se celebran audiencias libres, sin necesidad de citas previas.
Pero es en los Juzgados de Familia donde se suele definir el monto a pagar. Generalmente, los jueces de Familia establecen montos en córdobas, y muy poco en especie, a pesar que algunos demandados intentan establecer una pensión en especie.
Aleyda Irías Mairena, juez segundo especializado en violencia de Managua, dice que existe el prejuicio entre algunos hombres separados, de que entregar dinero es proveer a la mujer y a su nueva pareja.
Irías Mairena dice que, en el caso de su juzgado, el incumplimiento con la pensión no es el delito con mayor incidencia. Dice que el año pasado —desde julio a diciembre de 2012— solo recibió seis casos. Y este año no ha llegado ninguno.
Contrario a los casos de violencia psicológica que ocuparon el primer lugar de casos. Entre julio y diciembre de 2012 ese juzgado atendió 108 casos.
Después de la violencia los otros delitos penados por la Ley Integral Contra la Violencia Hacia las Mujeres (779), que ha recibido Irías Mairena son la intimidación y amenazas, la violencia física, el abuso sexual y la violación agravada. En sexto lugar figuran los casos de pensiones alimenticias.
LA PRENSA solicitó al área de Divulgación, del Complejo Judicial de Managua, los datos departamentales sobre la incidencia del incumplimiento en las pensiones, pero hasta el cierre de la nota no obtuvo la información.
Sobre el comportamiento de los pocos demandados que ha tenido, Irías Mairena recuerda que todos han llegado con la disposición de pagar pensiones. En consecuencia, no tiene ningún detenido por incumplimiento.
Recuerda nada más un caso donde el acusado no pagó, porque se comprobó que no tenía capacidad de pago.
Generalmente, en estas demandas se resuelven en un lapso de dos meses. En ocasiones se alargan cuando el demandado cambia de domicilio.
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