Carla Torres Solórzano
El niño Ronnie Rivas Chávez, con más del 50 por ciento de su cuerpo quemado, está luchando por su vida en la Unidad de Quemados de la Asociación Pro niños Quemados de Nicaragua (Aproquen).
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El niño, de apenas un año de vida, jugaba junto con otros niños en su hogar, ubicado en Villa Guadalupe (antes la Chureca), mientras su madre, Magdalena Chávez, minutos antes colocó una porra caliente con yuca cocida, sobre una mesa para enfriarla.
Chávez manifestó que no se percató del momento en que el niño ingresó a la cocina y jaló el mantel de la mesa, cayendo sobre su cuerpecito el agua caliente.
El pequeño Ronny tiene un mes y siete días de haber ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Aproquen, donde se encuentra conectado a un ventilador artificial, ya que además de las quemaduras presentó un cuadro de neumonía.
El estado de salud del niño es muy delicado y está al cuidado permanente del equipo médico de esta asociación.
Mario Pérez Reyes, director médico y cirujano plástico de Aproquen, manifestó que el diagnóstico es quemadura por líquidos o escaldadura en un 56 por ciento de la superficie de su cuerpo.
“En los primeros veinte días le atendimos las quemaduras y va evolucionando. Ahora estamos pendientes de la neumonía, que es provocada por un hongo. Se le están aplicando antibióticos y otras medicinas”, dijo Pérez.
El menor se encuentra en estado de sedación, pero abre sus ojos y realiza pequeños movimientos con sus brazos y piernas.
Pérez recomendó a los padres de familia no descuidar a los niños en la cocina, mantener los mangos de las ollas en la parte interior, no dejar cables de electricidad en el suelo, entre otras recomendaciones para proteger la vida de los niños.
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