Managua/ACAN-EFE
El arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, instó este jueves a los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Costa Rica, Laura Chinchilla, a dialogar para superar sus diferencias por los límites de ambos países.
«Diría a Chinchilla y a Ortega que se comuniquen, y si la iglesia (católica) en un momento dado, con sus oraciones, puede ayudar a esto, estamos dispuestos para que el diálogo se dé y se eviten esos dimes y diretes», dijo a periodistas el religioso.
Chinchilla exigió a Ortega «respeto a la soberanía» de su país, y aseguró ante miles de sus compatriotas que la provincia de Guanacaste «es, ha sido y siempre será costarricense».
La gobernante costarricense pronunció un discurso al cierre de la llamada «Marcha por la patria», organizada en la ciudad de Nicoya, Guanacaste, en rechazo a unas declaraciones de Ortega en las que mencionó la posibilidad de reclamar esa provincia fronteriza con Nicaragua.
Ortega se refirió al asunto en un acto del Ejército de Nicaragua, en respuesta a una denuncia de Costa Rica de que Managua había ofrecido concesiones petroleras en espacios marítimos costarricenses.
El obispo Brenes mencionó que el apoyo eclesiástico a conflictos en la región no es nuevo y recordó que en los años 80 del siglo pasado, el clero estuvo presente para los Acuerdos de Paz de Sapoá, que pusieron fin a la guerra entre la «Contra» y el sandinismo.
«Solamente a través del diálogo se superan los problemas», insistió el arzobispo de Managua.
Brenes espera que los obispos de Nicaragua y Costa Rica aborden el asunto el próximo 29 de agosto, cuando Rafael Quiroz tome posesión como nuevo arzobispo de San José.
«Está la toma de posesión del monseñor Rafael Quiroz, que ha sido compañero mío de estudios, y no hay duda de que ahí oraremos por la paz de nuestros países centroamericanos», señaló.
Por su lado, el obispo emérito, de origen alemán, Bernardo Hombach, citó la experiencia de su país, que perdió un 15 % de su territorio a manos de países vecinos.
«Nicaragua perdió estos terrenos hace bastantes años atrás, y creo que hay hechos históricos que no se pueden revertir», consideró.