Nectalí Mora Zeledón
El Real Estelí ofreció una mejor versión que la difusa exhibida ante el Sporting de Kansas City el pasado 7 de agosto. Mejoró su imagen, pero eso no le bastó para sobrevivir en la Concachampions.
El Real Estelí anoche sumó 29 derrotas en 36 partidos internacionales de Concacaf y Uncaf. Este revés lo deja fuera de la segunda ronda de la Concachampions.
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Los números finales no reflejan lo que pasó en el juego. El resultado fue el de siempre. Derrota. Pero las sensaciones cambiaron. El Estelí cayó 1-0 por la falta de definición. Primero falló Samuel Wilson (13′) y al final Rudel Calero (86′).
El Estelí de anoche en la Concachampions, es el más parecido al de las condiciones que dispone. Los casi 4,500 aficionados que llegaron al Estadio Independencia fueron recompensados. El equipo se reivindicó. Abajo en el marcador, arriesgo como pocas veces. Se sintió en deuda o miró chance.
Olimpia le quedó a deber a su historia. Al final la calidad de sus jugadores marcó diferencia. El Estelí tomó la iniciativa del partido y lució superior futbolísticamente. La posesión del balón fue la clave.
Otoniel Olivas tiene poco que repecharle a los jugadores. Casi nada. De lo que carecieron los estelianos fue de definición, una deficiencia nacional.
El Tren del Norte aplicó conceptos tácticos ofensivos que no presentó ante Kansas City. Tuvo superioridad numérica por banda para atacar y defender. Atacó los espacios, principalmente con Juan Barrera.
Barrera estuvo iluminado. Sí. Mucho más que ante Kansas. El ocotaleño fue constante. Lo mejor del Estelí. El dolor de cabeza de los hondureños.
Por ambas bandas Barrera creó peligro. A Olimpia le costaba defenderlo. A veces no podía con él.
Cuando tomó el balón hubo amenaza, sobre todo con jugadas personales. De él nació la ocasión más clara de gol de Estelí, pero Wilson no pudo vencer mano a mano a Noel Valladares.
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