Gloria Picón Duarte
Ortega también se refirió a la Primavera Árabe, señalando que esta se ha convertido en un baño de sangre y condenó el hecho. “Condenamos la tragedia que ha provocado la llamada Primavera Árabe, que luego de elecciones en Egipto, elecciones en Libia, elecciones en Túnez, no hay quien respete a quienes resultaron ganadores”.
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Durante el acto de celebración del 34 aniversario del cuerpo médico militar el presidente inconstitucional Daniel Ortega se mostró muy seguro de que en Nicaragua no habrá un golpe de Estado como lo ha habido en países latinoamericanos, según él eso está garantizado por la calidad del Ejército de Nicaragua y de la Policía Nacional que surgieron del seno de la revolución.
Sin embargo, el diputado Eliseo Núñez Morales y el experto en derecho constitucional, Gabriel Álvarez, señalan que aunque no se ven indicios de golpe de Estado, si Ortega continúa con el desmantelamiento de las instituciones no ven tales garantías.
“Si insiste en continuar el proceso de destrucción de la institucionalidad e involucra al Ejército en ese proceso, ni él ni nadie puede garantizar que en el futuro haya o no un golpe de Estado”, manifestó Álvarez.
Para Núñez Morales, Ortega sabe muy bien que no está siguiendo el camino de la institucionalidad y así como la Guardia Nacional intentó darle un golpe de Estado a Somoza, porque no estaba siguiendo ese camino, a él le puede ocurrir lo mismo, por lo cual constantemente apela a un vínculo emocional que lo une a las Fuerzas Armadas, al haber sido compañeros de armas.
Álvarez al igual que Núñez señala que Ortega sabe que si no piensa en retomar el rumbo del Estado de Derecho debe utilizar la tribuna para acudir a elementos más emotivos o a mecanismos corruptos de prebendas como ha pasado en otros países.
Según Núñez, el presidente inconstitucional ha manejado la relación con el Ejército de Nicaragua de una manera diferente a la que ha tenido con la Policía Nacional, ya que a esta última la ha dividido, se ha impuesto y la ha desinstitucionalizado, mientras que en el Ejército ha tratado de romper la cadena de mando ofreciendo cargos y empleando a retirados en altos cargos.
¿QUÉ SABE EL PRESIDENTE?
Para Álvarez la excesiva seguridad personal del presidente inconstitucional y la de sus allegados hace tener cierta suspicacia sobre si él maneja cierta información que los demás no manejamos. “A lo mejor él si ve algún peligro”.
Álvarez manifiesta que las pocas probabilidades de que se dé un golpe de Estado en el país se deben a que de una manera u otra el Ejército ha venido fortaleciendo su institucionalidad pese a “episodios oscuros”, al igual que la Policía que en los últimos años se ha ido deteriorando, pero aún no llega al límite en donde puedan verse involucrados en un golpe.
INSTRUMENTALIZACIÓN DE LAS INSTITUCIONES
En el pasado con la reelección ilegal de Ortega y la violación al Estado de Derecho hay quienes han señalado que el mismo Ortega dio un golpe de Estado, sin embargo para Álvarez lo que ha ocurrido en el país es la intrumentalización de las instituciones como la Corte Suprema de Justicia, el Consejo Supremo Electoral y la Asamblea Nacional, pero son esas mismas instituciones las que deben asumir las responsabilidades de dejarse instrumentalizar por el presidente.
Al respecto Núñez Morales sostiene que si Ortega repite con el Ejército lo que hizo con la directora de la Policía, cuando se llegue el momento de la sucesión estaría ante la pieza de cierre del desmontaje de las instituciones del país y ese será un momento crítico.
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