Elízabeth Romero
Por su parte, monseñor Leopoldo Brenes manifestó que el último día que él había visto al sacerdote asesinado fue el 25 de julio de ese año. Lo recordó como el sacerdote abnegado. “Ha dejado una huella, una huella de discípulo y misionero de Jesucristo”, afirmó Brenes durante la homilía.
El arzobispo de Managua indicó que ya han pasado dos años, sin embargo, para ellos parece que fue ayer. “Para nosotros es el hoy de la partida del padre Marlon”.
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A dos años del crimen del padre Marlon Pupiro, monseñor Miguel Mántica consideró que en las investigaciones sobre el hecho sangriento hubo “situaciones oscuras” en el actuar de la Policía Nacional y del Ministerio Público.
Entre los señalamientos que hace monseñor Mántica están que la Policía actuó con apuro por cerrar el caso, pues no había pasado ni una semana de los hechos y ya lo querían cerrar. También critica la versión policial que indicaba que el cuerpo llevaba tres días en el basurero en carretera nueva a León, cuando hubo una declaración de un campesino a un medio televisivo local que aseguró que, cuando él pasó por el lugar, vio zopilotes, lo que indica que hasta el día del hallazgo fue que el cuerpo fue conducido a ese sitio.
“A él lo asesinaron probablemente sábado y domingo, no sabemos, pero muy temprano (…) porque, cuando aparece, han pasado varios días y hasta entonces bajan los zopilotes. Los zopilotes no están esperando hasta el tercer día”, manifestó Mántica.
“MONTAJE” EN PESQUISAS
Monseñor Mántica, quien preside una comisión investigadora formada tras el hecho sangriento, también se refirió a lo que calificó de “montaje” en las pesquisas y que los obispos en su momento señalaron como algo “de tonos novelescos”. “Todo eso iba en esa línea, de manchar la imagen del padre”, indicó Mántica. Asimismo, estimó que tomará tiempo para que la verdad salga a luz.
Monseñor Mántica es del criterio que “no hay nada escondido entre cielo y tierra”. Con él coincidió la noche de ayer la hermana de la víctima, Lesbia Pupiro, quien junto con su familia asistió a la misa que, en memoria del padre Pupiro, presidieron monseñor Leopoldo Brenes y monseñor Silvio Báez, en la parroquia de La Concepción. Lesbia Pupiro refirió que siguen reclamando justicia.
Tras dos años de ocurrido el hecho sangriento, Mántica considera que esa comisión avanzó en las investigaciones, pero ha entrado en una posición “de espera”, pues a medida que avanzaron, iban viendo “cómo personas que íbamos a entrevistar ya las estaban callando y que las estábamos poniendo en peligro”.
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