Guillermo E. Miranda
El pasado 13 de agosto la Asamblea Nacional (AN) otorgó medalla de honor en oro al doctor Virgilio Godoy, en reconocimiento a sus méritos personales y políticos. Hablar de Virgilio Godoy es hablar del Partido Liberal Independiente (PLI) de los últimos cincuenta años, es hablar de una vida dedicada a la lucha por la democracia y un reconocimiento a lo que representa el compromiso de vida de un verdadero revolucionario y patriota. El que la AN hoy dominada por el partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) rinda homenaje al maestro otorgándole su más alta condecoración, es digno de destacarse. Así que voy a hacer un alto en otras consideraciones y a agradecer públicamente al diputado independiente pero elegido por el PLI, Mauricio Montealegre, quien fue el que promovió dicho reconocimiento; así como al presidente de ese poder del Estado, quien despojándose de mezquindades propias de algunos políticos apoyó dicho reconocimiento y al jefe de la bancada gobiernista que también hizo causa común con la realización de este homenaje.
La medalla de honor es la máxima distinción que otorga la AN a nicaragüenses y extranjeros en reconocimiento a sus méritos sobresalientes en la vida pública o por sus valiosos servicios prestados a la patria, y el doctor Godoy personifica toda una historia de honestidad y sacrificio de lucha por la democracia y la justicia en Nicaragua. El doctor Godoy, nieto del general Paulino Godoy, quien fue uno de los gestores y forjadores de la Revolución Liberal de 1893, teniendo apenas 13 años acompañó a su padre a la Convención del PLI en 1946, en la que se eligió como candidato a la Presidencia al doctor Enoc Aguado, iniciándose así en la vida política. Durante su larga trayectoria fue un incansable luchador contra los abusos de la dictadura de la época, por lo que sufrió acosos, persecuciones, exilio y cárcel. Como profesional del Derecho, además de catedrático, ejerció la profesión de abogado con una visión humanística. Destacándose durante la época del gobierno de los Somoza, como defensor en juicios de connotados miembros del FSLN dentro de los cuales cabe mencionar a Carlos Fonseca Amador, fundador del FSLN, y al mismo René Núñez Téllez entre otros. Entre los nicaragüenses que han sido distinguidos con el otorgamiento de la Medalla de Oro sobresalen el doctor Jaime Incer Barquero, por su trayectoria a favor del medioambiente y la preservación de los recursos naturales de Nicaragua; el señor Carlos García Solórzano, por sus aportes al desarrollo del deporte nacional e internacional; y el poeta Francisco de Asís Fernández Arellano, por su destacada trayectoria.
Si hay algo que debió unir ese 13 de agosto a la dividida familia liberal, era este justo reconocimiento a un hombre que practicó el liberalismo en todas las acciones de su vida y que al igual que los grandes, al decir misión cumplida se retiran al hogar familiar sin lujos y sin fortunas, pero con la satisfacción de haberle cumplido a la patria y a sí mismo. Personalmente siempre será un honor para mí el que hace mas de cinco años haya sido el maestro Godoy quien apadrinara mi incursión al PLI, distinción que trato de honrar esforzándome en hacer de mi partido lo que soñaron sus forjadores, en su mayoría hoy héroes de la patria. Mis felicitaciones doctor Virgilio Godoy por tan merecido homenaje.
El autor es miembro del PLI.
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